La crisis por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius ha derivado en un choque abierto entre el Gobierno central y el Gobierno canario a raíz de la gestión del fondeo del barco frente a Tenerife. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, completamente desesperado por sacar rédito político de esta crisis, llegó a enviar a la ministra de Sanidad, Mónica García, una captura de pantalla de una respuesta generada por inteligencia artificial para defender que las ratas pueden nadar y, por lo tanto, representar un riesgo sanitario si algún roedor llegaba a tierra desde el crucero.
Según las informaciones publicadas por diversos medios españoles, Clavijo insistía en que el fondeo del barco podía “poner en peligro la seguridad de los canarios” ante la posibilidad de que algún roedor bajara del crucero, nadara 200 metros y llegara a la costa. “Tenemos miedo de que un roedor pueda bajar y ponga en peligro la seguridad de los canarios”, afirmó en una entrevista televisiva. La captura enviada por el presidente canario incluía una respuesta de una IA que aseguraba que “las ratas son excelentes nadadoras y pueden sobrevivir en el agua durante largos períodos, incluso hasta tres días seguidos”.
El argumento que agotó la paciencia de Mónica García
La respuesta del Ministerio de Sanidad llegó horas después en forma de un informe técnico elaborado por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. El documento concluye que no hay rastro de roedores en el barco y que la especie vinculada al virus de los Andes “no es un roedor con capacidad para desplazarse nadando desde el lugar donde se ubique el barco hasta la costa”. El informe también subraya que el reservorio natural del virus, el ratón cola larga patagónico (Oligoryzomys longicaudatus), vive “principalmente en Chile y en el sur de Argentina, en zonas boscosas, no portuarias” y que “no está presente en Europa”. Los técnicos añaden que las inspecciones hechas en el Hondius no han detectado ningún roedor a bordo.
Según la hipótesis con la que trabajan las autoridades sanitarias, el contagio se habría originado antes del embarque, durante un viaje por Chile y Argentina de una pareja neerlandesa que posteriormente subió al crucero en Ushuaia.
A pesar del informe, Clavijo mantuvo su rechazo al dispositivo impulsado por el Gobierno y supervisado por la Organización Mundial de la Salud. “El barco no fondeará con el visto bueno ni la autorización de nuestro gobierno, lo impondrán como lo imponen todo. Serán ellos los responsables de lo que pueda pasar”, ha declarado este domingo por la mañana.
Finalmente, el MV Hondius ha fondeado este domingo delante del puerto de Granadilla, al sur de Tenerife, donde se ha desplegado el operativo sanitario para desembarcar y revisar el estado de salud de los cerca de 150 pasajeros de más de una veintena de países.