El Tribunal de Estrasburgo ha avalado el 25% de castellano en la escuela catalana, al inadmitir una demanda de Òmnium Cultural contra la discriminación de las entidades catalanistas en la causa. En una decisión notificada este jueves, la Corte Europea de Derechos Humanos (TEDH) argumenta, entre otras cuestiones, que "la decisión judicial impugnada no derogó la política lingüística de la escuela, sino que simplemente aumentó el uso del castellano en una o más asignaturas, sin modificar el uso preponderante del catalán como lengua de instrucción".
Una parte de la demanda se fundamentaba en la presunta violación del artículo 14 (sobre la prohibición de la discriminación) de la Convención Europea de Derechos Humanos, en relación con el artículo 8 (sobre el respeto a la vida privada y familiar), asegurando que "la decisión [del 25%] les había situado en una situación de desventaja importante, ya que había derogado un sistema de enseñanza unilingüe en catalán, que consideraban necesario para preservar su diversidad lingüística". Ahora bien, el TEDH no lo ha visto así.
Los castellanohablantes, perjudicados
Por un lado, considera que "prohibir su uso [del castellano] como lengua de instrucción privaría a los ciudadanos españoles de su derecho a ser educados en la lengua nacional", indicando que "recibir una educación en la lengua estatal es crucial para facilitar la igualdad de acceso de los alumnos al sistema educativo estatal y para preservar el principio de unidad del sistema educativo". Por otro, dice que "la práctica consolidada de la escuela de enseñar exclusivamente en catalán perjudicó significativamente a las familias españolas que residían temporal o permanentemente en Catalunya, ya que impedía que sus hijos cumplieran su doble derecho y deber constitucional de aprender el castellano".
La estocada final llega cuando el tribunal considera que "la decisión judicial impugnada no derogó la política lingüística de la escuela, sino que simplemente aumentó el uso del castellano en una o más asignaturas, sin modificar el uso preponderante del catalán como lengua de instrucción". Así, sentencia que el Estado español consiguió "un equilibrio adecuado entre la preservación de la unidad del sistema educativo y la promoción de la diversidad lingüística, de acuerdo con sus compromisos internacionales mencionados". Lejos de esto, por otra parte, los magistrados han descartado que el Artículo 8 garantice un derecho absoluto de los padres a decidir la organización del sistema educativo público y que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) haya sido imparcial.
La reacción de Òmnium
En un comunicado, desde Òmnium Cultural han lamentado la decisión del tribunal en el caso de la Escola Turó del Drac de Canet de Mar, y aseguran que "no tiene en cuenta que el modelo lingüístico que hay que aplicar en la escuela catalana emana de una ley del Parlament de Catalunya que cuenta con el apoyo de más del 85%". "Queremos recordar que el modelo de escuela en catalán debe cumplimiento a unas leyes aprobadas por amplísimas mayorías en el Parlament de Catalunya y que es troncal para la construcción permanente de este país y la defensa del catalán", ha insistido el presidente de la entidad, Xavier Antich, que ha denunciado que los tribunales españoles "no respetan las instituciones catalanas, las leyes vigentes, ni los consensos sociales y que, bajo el falso pretexto de defender los derechos lingüísticos de una parte, están dispuestos a todo para acabar con la inmersión lingüística". Además, recuerdan que instituciones como el Consejo de Europa se han pronunciado contra el 25% de castellano y han avalado el modelo de inmersión lingüística.
La entidad subraya que el TEDH no impone ningún porcentaje con esta decisión, por la que simplemente inadmite la demanda, y que tampoco resuelve la constitucionalidad de la ley catalana de 2022 ni anula el margen de las instituciones catalanas para proteger el catalán. "La no admisión del recurso por parte del Tribunal de Estrasburgo no tiene efectos prácticos respecto a la normativa que regula el uso del catalán en la escuela", ha asegurado Antich, que ha alertado de que "la batalla real, desgraciadamente, se deberá seguir librando en los tribunales españoles, en concreto ante la futura sentencia del Tribunal Constitucional". Entonces, Òmnium hace un llamamiento al conjunto del país para articular una respuesta contundente, unitaria y radicalmente democrática contra esta sentencia.
