Gustave Le Bon, un reconocido médico, sociólogo y psicólogo social francés, famoso por ser uno de los pioneros en el estudio del comportamiento colectivo y la psicología de masas, escribió muy a finales del siglo XIX un libro titulado Psicología de las multitudes, en el que explicaba cómo los líderes y las instituciones influyen en el pensamiento de los grandes grupos humanos. Allí hablaba del poder de la repetición y sostenía que las masas no se convencen con argumentos lógicos detallados, sino mediante mecanismos simples como la afirmación contundente o la repetición constante de una idea hasta hacerla creíble. Para Le Bon, la repetición es la madre de la retórica y de la ciencia.
Viene eso a cuento de la insistencia del ministro Óscar Puente por criticar al rey después de un posado con un conocido periodista de la derecha extrema y agregar que el monarca había cruzado una línea roja, que él tenía alma republicana y que, en el país que él tiene en la cabeza, el jefe del Estado no tocaría a Javier Negre ni con un palo. Como hace una semana ya formuló una crítica similar y una semana después la ha repetido y aumentado, ya se puede asegurar que no estamos ante un desliz —hace seis días fue la primera vez en que un ministro socialista criticaba públicamente a Felipe VI desde que llegaron por primera vez al Gobierno, con Felipe González en 1982—, sino ante una voluntad explícita de censurar al rey.
Este subidón de Puente no se produjo tras el discurso del 3 de octubre, en que nadie significativo del PSOE de Pedro Sánchez —Puente tampoco— abrió la boca para criticarlo y menos para reprobarlo. Una foto parece que pesa más que aquel decepcionante discurso. Pero hay otro dato más: el PSOE estuvo hermético aquel 2017 en la defensa del rey y algunas de las pocas voces que llegaron de los socialistas catalanes hablando de decepción con Felipe VI más bien les incomodaron. Y ahora, que un ministro lidere la confrontación pública contra la Corona, con el silencio del Gobierno, es cuando menos llamativo y reseñable.
Por primera vez, se está planteando estos días la posibilidad de que el PSOE pueda incorporar a su programa electoral de la próxima legislatura una consulta sobre monarquía o república
Tanto que, por primera vez, se está planteando estos días la posibilidad de que el PSOE pueda incorporar a su programa electoral de la próxima legislatura una consulta sobre monarquía o república. Puente estaría haciendo de liebre. Ya hay articulistas en Madrid que, este fin de semana, han desafiado a los socialistas a que se atrevan a plantearlo. Igual es una simple serpiente de verano o se quiere crear un clima que permita a Moncloa hacer un sondeo preciso sobre el estado de ánimo de los electores con este tema, pero lo cierto es que a 600 kilómetros el debate ha cuajado y ocupa minutos en radios y televisiones.