No está todo perdido. Para que la ampliación de El Prat pueda salir adelante tiene que incorporarse obligatoriamente al Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA), el instrumento mediante el cual se definen las condiciones mínimas necesarias para que las compañías aéreas puedan acceder a las infraestructuras aeroportuarias de la red de Aena. Un documento que se aprobará en el Consejo de Ministros de finales de septiembre, tal como ha recordado la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez.

Entonces, "hay veinte días todavía para llegar a este Consejo de Ministros", ha señalado Sánchez en una entrevista publicada este sábado en El Periódico. "Evidentemente, si perdemos la oportunidad de incorporar el acuerdo en el DORA que se tiene que aprobar en el Consejo de Ministros de finales de septiembre habrá que esperar al próximo, dentro de cinco años", ha detallado.

Que Aragonès "se ratifique"

La inversión no está totalmente descartada, pero es necesario que el president Pere Aragonès se ratifique en el acuerdo al cual la Generalitat y el Gobierno llegaron el pasado 2 de agosto. Así, la ministra ha afirmado que reconducir la operación "depende del Govern" porque ha sido el ejecutivo catalán el que "lo ha hecho imposible" por la "división interna".

"Si el Govern de la Generalitat, y en boca de su presidente, manifiestan que aceptan y se ratifican en el acuerdo que se alcanzó el 2 de agosto, mantendríamos el acuerdo en sus términos para ampliar El Prat minimizando el impacto ecológico sobre la laguna de la Ricarda", ha indicado. Sin embargo, Sánchez ha lamentado que, oyendo las declaraciones de Aragonès y de diferentes miembros del Govern, no ve "margen" para negociar.

Discrepancias en el Gobierno

La exalcaldesa de Gavà también ha esquivado las discrepancias internas de su gobierno sobre el proyecto, expresadas en boca de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que celebró el fracaso del acuerdo en una visita a la Ricarda para visibilizar el impacto ambiental de la ampliación. "No va en contra de los compromisos asumidos en la lucha contra el cambio climático", ha insistido Sánchez, que ha especificado que el ejecutivo estatal no tenía intención de presentar un proyecto "que no fuera avalado por la Unión Europea".

En todo caso, Sánchez se ha mostrado dispuesta a llamar a Aragonès "si es necesario", pero ha pedido al Govern "que se aclare" y diga "si está a favor del proyecto o no". También ha afirmado que las infraestructuras conexas en la ampliación no quedarán paralizadas "en absoluto" aunque el acuerdo no salga adelante. "Se mantiene la conexión con el aeropuerto de Girona, con un proyecto de 55 millones, y la mejora del enlace ferroviario en Reus, que son otros 40 millones", ha afirmado la ministra en una "muestra del compromiso total del gobierno con Catalunya".

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez / Efe

El president Aragonès, por su parte, compareció el jueves visiblemente enojado y no se ahorró los reproches hacia la decisión del Gobierno de suspender el proyecto de ampliación del Prat. Un gesto que atribuyó a un intento de imposición del estado español y a las diferencias internas dentro del ejecutivo de Pedro Sánchez, a la vez que aseguró que la crisis no hará descarrilar la mesa de diálogo que se tiene que celebrar la semana del 13 de septiembre. "Hay mucha gente que quiere que la mesa de negociación fracase, por mí no será", advirtió.

La ministra también ha desmentido la opinión de Oriol Junqueras, que en una entrevista al mismo medio 26 horas antes que se anunciara el paro de la inversión, vaticinó que el gobierno encabezado por el PSOE optaría por esta solución intentando hacer pasar como culpable al ejecutivo catalán para evitar que la Unión Europea tumbara el proyecto. "Junqueras se oponía radicalmente a la ampliación del aeropuerto y por lo tanto él anticipaba lo que ellos pretendían hacer con sus declaraciones", ha indicado.

 

Imagen principal: La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez / Efe