El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado pronunciarse este miércoles sobre la reforma del delito de malversación. En rueda de prensa en Bali en motivo del G-20, Sánchez ha apuntado que todavía no se ha empezado a tramitar la reforma de la sedición en el Congreso de los Diputados, y hoy por hoy "desconoce" cuáles serán las enmiendas que plantearán los grupos parlamentarios. "Durante la tramitación parlamentaria ya hablaremos de las enmiendas y veremos exactamente cuáles son las que se presentan", ha dicho, porque "no puedo hablar en abstracto sin conocer exactamente las propuestas, y ya comprenderán que no me puedo pronunciar sobre las hipótesis".
Sánchez presume de resolver un probelma de "convivencia"
Sánchez ha hecho estas manifestaciones después de recibir una avalancha de críticas por parte de la derecha por la reforma de la sedición y la posibilidad de que el trámite de enmiendas en el Congreso permita también una reforma de la malversación. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, admitió este martes que el Gobierno y ERC están "hablando" ya de la malversación, mientras que el ejecutivo mantiene silencio sobre esta supuesta negociación. Preguntado por esta cuestión, Sánchez ha insistido en que su gobierno ha actuado reformando la sedición siguiendo su estrategia para resolver lo que el 2017 era "un problemón de convivencia en Catalunya" y "hoy nadie duda de que la situación en Catalunya el 2022 es infinitamente mejor que el del 2017". Esta reforma de la sedición, según Sánchez "da un paso más hacia la concordia entre catalanes".
Vuelve a hablar del 155
En este sentido, ha negado que la reforma deje el Estado desprovisto de instrumentos para luchar contra una nueva declaración de independencia. Ha reivindicado que la política "tiene instrumentos para superar conflictos" y que "la Constitución tiene instrumentos para defender su cumplimiento, como el artículo 155." Por lo tanto, según Sánchez, "el estado de derecho no se desmantelará, al contrario, porque estos delitos cometidos en el 2017 continúan tipificados, pero sus penas se homologan a las de las principales democracias europeas a las cuales nos queremos parecer, como Alemania, Italia, Francia o Bélgica".
Sánchez ha criticado los ataques de la oposición en este flanco. "Lamento que por parte del PP no tengamos una actitud de solidaridad y corresponsabilidad", porque "yo heredé un problemón en Catalunya donde habían hecho una declaración unilateral de independencia con estas penas en el Código Penal", y ahora "no se despenaliza ni salen estos delitos en el Código Penal, sino al contrario, se homologan con Europa".
Cambio de rumbo del Gobierno
Con estas declaraciones del presidente del Gobierno se confirma el cambio de discurso que ha adoptado la Moncloa durante las últimas horas sobre la reforma del delito de malversación. Si bien el lunes el Gobierno abría la puerta a "estudiar con profundidad" este reforma, este martes la portavoz Isabel Rodríguez desviaba todas las preguntas relacionadas con esta cuestión en la rueda posterior al Consejo de Ministros, y reiteraba que el Gobierno ya ha cumplido con una de sus promesas estrella: reformar el delito de sedición a través de una derogación y una alteración en el Código Penal. Hoy por hoy, según decía Rodríguez, el Gobierno "no está valorando ninguna otra iniciativa". En todo caso, dejaba una puerta abierta afirmando que eso "no es incompatible" con las propuestas que puedan presentar otras formaciones vía enmienda.
