El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha denunciado en una entrevista en la cadena de televisión France 24 que Catalunya vive "un estado de excepción de facto" y que "no hay ni un decreto, y tampoco hay ningún debate en el parlamento español que permita a las autoridades españolas actuar de esta manera". "No nos podemos reunir, no nos podemos expresar, ni decidir nada relacionado con el debate sobre la independencia," ha lamentado. El president ha reclamado diálogo a Mariano Rajoy y se ha mostrado convencido de que la reacción ciudadana en Catalunya será pacifica.

A pesar de las "provocaciones" de la Guardia Civil con los registros y las detenciones, "la respuesta de la gente es pacífica, es dialogante incluso", ha afirmado Puigdemont. "La población catalana ha estado siempre comprometida con la no violencia, con la idea de la paz. La paz está profundamente arraigada a nuestra cultura. Por lo tanto, la violencia no será nunca una opción por parte catalana", ha considerado.

El president de la Generalitat ha reprochado a Rajoy que no haga "sus deberes" y se siente a hablar. En este sentido, Puigdemont ha considerado que sin un diálogo político no se podrá resolver el conflicto.

El president se ha mostrado confiado de que los 7,5 millones de personas que viven en Catalunya no serán "expulsadas" de la Unión Europea. "Cuesta de creer" que eso acabe pasando, ha dicho. "Somos un miembro activo de la UE y nos queremos quedar", ha añadido.