Pedro Sánchez se comprometió a hacer que el catalán fuera una lengua oficial de la Unión Europea (también el vasco y el gallego) un mes después de las elecciones del 23 de julio de 2023. El Congreso tenía que elegir la Mesa de la cámara y los socialistas incluyeron este elemento a cambio de conseguir situar a Francina Armengol, que había sufrido una importante derrota en las autonómicas de mayo, como presidenta, con los votos de Izquierda Republicana y Juntos por Catalunya. Desde aquella jornada, han pasado ya un millar de días, tal como subraya en un comunicado Plataforma por la Lengua, y ni el catalán, ni el vasco, ni el gallego son a estas alturas lenguas oficiales de la UE. Para conseguirlo, deben obtener el apoyo unánime de los veintisiete países de la Unión, un hito que, a estas alturas, el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido incapaz de alcanzar. En este sentido, la organización en defensa de la lengua ha reclamado a Sánchez que negocie con Alemania, uno de los estados que más se ha opuesto a la oficialidad, después de que el PP europeo intercediera.
“Mil días no son un simple retraso, sino una decisión política”, advierten desde Plataforma por la Lengua, que han puesto en marcha una campaña reclamando a la ciudadanía que presione sobre Sánchez, pero también al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y al president de la Generalitat, Salvador Illa, para conseguir un objetivo de peso para la lengua catalana. “Esta semana ha hecho mil días desde que el Gobierno se comprometió públicamente a impulsar la oficialidad del catalán en la Unión Europea, una reivindicación histórica que, casi tres años después de su solicitud formal al Consejo de la UE, continúa encallada. Ante esta situación, Plataforma por la Lengua denuncia el inmovilismo del ejecutivo español y asegura que la falta de avances ya no responde a dificultades jurídicas ni administrativas, sino a una falta de esfuerzo político”, añaden.
“Pedro, llama a Merz”
En esta campaña, Plataforma per la Llengua invita a los catalanohablantes a enviar “postales personalizadas” a Sánchez, Albares e Illa para quejarse de esta demora y “pedirles que den los pasos políticos necesarios para desbloquear el reconocimiento”. En estas cartas digitales aparece el canciller alemán, Friederich Merz, en su despacho ante un teléfono, a la espera de que alguien se ponga en contacto con él y bajo el lema, “Pedro, llama a Merz”. La oficialidad del catalán en Europa prometida por Sánchez y el Gobierno ha sido un tema recurrente en la acción de la organización desde agosto de 2023, ante el bloqueo del resto de países como Alemania para permitir que se apruebe una medida que implicaría más protección y más reconocimiento para el catalán.
