JxCat y ERC han manifestado su apoyo a la admisión a trámite de la moción de la CUP por parte de la Mesa, pero no han ido más allá. El texto de los anticapitalistas ratifica los "objetivos" de la declaración de ruptura del 9-N de 2015 e instan al Govern a recuperar hasta diez leyes sociales tumbadas por el Tribunal Constitucional. Las dos formaciones mayoritarias del independentismo no han avanzado cuál será su posicionamiento cuando se tenga que votar en el pleno de la semana que viene.

En rueda de prensa desde el Parlament, la portavoz adjunta de JxCat, Gemma Geis, ha subrayado que en la cámara se pueda debatir de todo. También ha adelantado que harán "propuestas y aportaciones", sin concretar más. Por su parte, la portavoz de ERC, Anna Caula, ha dicho que la moción se puede "enriquecer", y ha indicado que estudiarán posibles enmiendas al texto.

Antes de que salieran Geis y Caula, sin embargo, ha salido el diputado de la CUP Vidal Aragonès, que ha advertido que su texto es "de mínimos", y que "la soberanía del Parlament no se transacciona". También ha explicado que todavía no han mantenido contactos ni con JxCat ni con ERC.

La moción cupera ha sido tramitada por la Mesa del Parlament este martes al mediodía, a pesar de la advertencia de los letrados de la cámara. Ciudadanos, el PSC y el PP han presentado una petición de reconsideración contra esta decisión.