Josep Ramon Bosch i Codina es el factótum encargado de convencer a Manuel Valls para que encabece la lista "constitucionalista" por Barcelona en las municipales del 2019. Lo explica El Mundo. Aunque el diario no se priva de definir a Valls como "una figura en retroceso", olvida explicar el activismo ultraderechista de Món Bosch y otros episodios turbios protagonizados por el que denomina "cerebro" de la "operación Valls". El tabloide madrileño lo retrata como un ejecutivo y activista "expulsado del PP [...] y víctima de los escarnios del independentismo".

Con este mismo retrato ya engañaron al Financial Times hace unas semanas.

La operación para atraer a Valls arranca en diciembre de 2017 en el Palacio de Congresos de Barcelona, donde el político francés intervenía en un acto de Sociedad Civil Catalana (SCC), plataforma unionista de la que Bosch es cofundador. En aquella ocasión, Valls dio calabazas a Bosch. El activista no se desanimó. A medida que el exprimer ministro de Hollande venía, lo fue presentando por los salones buenos de Barcelona. El punto donde Valls se anima llega cuando le hacen protagonista de la marcha españolista del pasado marzo, según El Mundo.

Para aclarar sus últimas dudas, Bosch ha puesto en Valls un equipo de quince profesionales ("de 40 a 50 años") que se dedica a suministrarle informes sobre Barcelona. No debe ser barato. El Mundo no explica cómo se paga todo eso. Sí dice que Valls se hospeda en el hotel Alma, donde la tarifa más barata está en 245€ por noche. Al menos es menos que el primer hotel donde lo alojaron, el Cotton Club, que va de 295€ a 1.500€ por noche.

Al francés lo han paseado a fondo. El pasado sábado, él, Bosch y otros desayunaron en un restaurante de Santpedor para seguir preparando la candidatura, según Nació Digital. Añade El Mundo que también ha comido con la gente de Twenty50, un lobby de treintañeros. Y es conocida la bronca de Valls a la élite unionista en una cena.

Un activista

Como activista españolista, Bosch (Santpedor, 1963) tiene un historial exuberante. Le viene de familia. Su padre obtuvo el carné del partido ultra Fuerza Nueva el 13 de septiembre de 1977. Tres años después figuraba en las listas de FN en las primeras elecciones en el Parlamento. Hasta el 2005 todavía organizaba una misa anual en honor a Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera.

Bosch hijo, de entrada, era más de la Transición. Se afilió al PP en 1986. Lo dejó en 2008, tras dar apoyo a la fallida candidatura de Montserrat Nebrera a la presidencia del PP catalán. Desde entonces participa y promueve toda cuanta actividad antindependentista se le pone por delante.

El 16 de noviembre de 2013 funda Somatemps, grupo que defiende la "identidad hispana" de Catalunya. Él fue su primer presidente. A aquel llamamiento acudió una peculiar representación de la extrema derecha: dirigentes de Plataforma per Catalunya o del Movimiento Social Republicano, referente español de partidos fascistas como el griego Amanecer Dorado o el Partido Nacional Británico.

Buena parte de compañías en Somatemps del ahora asesor de Valls procedían del entorno ultra. El sucesor de Bosch al frente de la entidad fue Josep Alsina, que de joven militó en el Partido Español Nacional Socialista, grupo responsable de atentados contra librerías, cines, teatros, editoriales... Otro compañero de viaje es Javier Barraycoa, un carlista histórico que ocupó cargos en la Comunión Tradicionalista Carlista.

Fundación de SCC

El mismo Barraycoa acompañaría a Bosch en la fundación de Sociedad Civil Catalana, la entidad mayor del unionismo en Catalunya, constituida en enero del 2014 con afán de ampliar el espectro social y político del españolismo y blanquear los orígenes ultras del movimiento.

La plataforma se declaraba apolítica y quería "hacer frente a la depresión colectiva que había generado la falta de respuesta del Gobierno central al proceso secesionista de Mas", en referencia al 9-N. Entre sus promotores figuraban representantes de Somatemps, Som Catalunya-Somos España, y de Impulso Ciudadano, grupos de extrema derecha.

SCC se presentó el 15 de abril de 2014. Bosch fue su primer presidente. En el acto, además de él, estaban Susana Beltrán (ahora diputada por Cs en el Parlament), Isabel Porcel (ahora secretaria de organización de SCC), Josep Rosiñol (ahora presidente de SCC) y Joaquim Coll (de Federalistes d'Esquerres).

Por entonces Bosch ya había participado en actos de la Fundación Nacional Francisco Franco y se había declarado admirador del dirigente ultra Blas Piñar, fundador de... Fuerza Nueva.

Amenazas anónimas

También había hecho fama como activista anónimo en redes sociales. En una cuenta de Facebook a nombre de Josep Codina (su segundo apellido) se descubrió que, desde 2012, se habían colgado "gran cantidad de material propagandístico fascista, con varios vídeos con la voz en off grabada por el propio Josep Ramon Bosch", explicaba El Món. En uno de los vídeos se defiende a las SS alemanas; en otros al bando franquista de la guerra civil.

Pocos meses después, en septiembre del 2015, el colectivo Drets se querellaba contra Bosch por los delitos de amenazas e injurias a varias figuras indepes desde otro perfil anónimo de Facebook, este a nombre de Fèlix de Sant Serni de Tavèrnoles. Entre los amenazados figuraban Toni Albà, Pilar Rahola, Hilari Raguer, Artur Mas o David Fernández. Drets también denunciaba que el mismo perfil celebraba delitos como daños contra bienes públicos en diversos ayuntamientos, bienes privados y robos de material de campaña de partidos políticos indepes. Incluso los anunciaba, según la querella.

La Audiencia de Barcelona archivó la causa al considerar que los hechos ya habían prescrito.

Esta querella, sin embargo, fue la gota que colmó el vaso. SCC anunció la sustitución de Bosch en la presidencia de la plataforma "por razones de índole personal y profesional".

Polémica continua

Además de estos incidentes notorios, la actividad pública de Bosch va a menudo acompañada de polémica. En 2014, en un foro organizado por la Asociación para la Defensa de la Transición, habló de Víctor Grífols, el propietario de la farmacéutica líder mundial en hemoderivados: "Este señor ha hecho las declaraciones que ha hecho. Está por la independencia. Este señor tendría que ser boicoteado por el gobierno español allí donde vaya". Bosch era entonces ejecutivo de otra pequeña empresa farmacéutica.

El activismo de Bosch, sin embargo, no para. Los incidentes tampoco. De todo tipo, desde un tuit machista donde compara a la exdiputada de la CUP, Eulàlia Reguant, y la concejala de Cs en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, como "La bella y la bestia", a hacer campaña contra el dúo eurovisivo Alfred y Amaia, o a declarar que "el proceso ha sido el fin de la convivencia y el apogeo del supremacismo".

No para. Este verano lo han invitado al encuentro "Anatomía del procés. Claves de la mayor crisis política española", en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, donde participarán 31 profesores, periodistas y políticos, ninguno de los cuales es independentista ni soberanista. Bosch les dará la bienvenida, en este caso en calidad de presidente de otro artefacto unionista, la Fundación Joan Boscà. Manuel Valls no figura entre los ponentes. De momento.

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