El informático Isaías Herrero ha incriminado a Laura Borràs en la supuesta gestión irregular de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC) cuando ella era directora, entre los años 2013 y 2017. Herrero ha asegurado que "acordó" con la actual presidenta de Junts que le encargaría la renovación de la web de la institución con "un contrato encubierto", en palabras de la fiscal Assumpta Pujol, este lunes, en la tercera sesión del juicio en el TSJC. "Acordamos presentar varios contratos; uno bueno y dos comparsas", ha declarado Herrero, e incluso ha admitido que Borràs le facilitó datos y el nombre de una empresa para presentar presupuestos falsos, para simular que se hacía un concurso, pero todos los contratos que no superaran los 20.000 euros se los adjudicaría a él. Se hicieron 18 contratos fraccionados que suman unos 309.000 euros. La renovación de la web fue realizada.

Herrero se ha acogido a su derecho a no contestar a la defensa de Borràs, ejercida por los abogados Gonzalo Boye e Isabel Elbal. "En este caso, asumo mi responsabilidad", ha declarado Herrero, cuando le ha preguntado su abogada, Marina Roig. Por su parte, Andreu Pujol, que presentó dos presupuestos para actualizar la web de la ILC también ha incriminado indirectamente a Borràs: con un "lo reconozco", ha asegurado que sabía que Borràs y Herrero habían acordado el fraccionamiento de los contratos y que se los quedara él. A preguntas de su abogado, Àlex Solà, Pujol ha detallado que cobró los dos trabajos y que pagó a los profesionales que lo hicieron, entre ellos Herrero.

Las penas solicitadas

Por estos contratos, la Fiscalía pide para Borràs y Herrero 6 años de prisión y 21 de inhabilitación a cargo público por los delitos de falsedad documental y de prevaricación. La confesión de Herrero —muy escueta— podría implicar que la Fiscalía le rebaje la petición de la pena, al final del juicio. La Fiscalía pide para Pujol 3 años de prisión para presentar un presupuesto a la ILC y dárselo a Herrero.

Laura Borràs, con sus abogados, entra en el TSJC, en la tercera sesión juicio, este lunes. / Foto: Carlos Baglietto

"De ninguna manera reconozco ningún delito", ha afirmado Laura Borràs, cuando el presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, le ha preguntado si reconoce los hechos. Borràs declarará al final del juicio, previsto para el 27 de febrero. Barrientos ha informado antes de que el tribunal ha desestimado todas las cuestiones previas de los tres acusados, y que continúa el juicio.

"Incómodo"

El interrogatorio de Herrero por parte de la fiscal Pujol ha sido pesado, con paradas, porque le ha ido preguntando uno por uno por los contratos que presentó para la renovación de la web de la institución. Incluso, el presidente del TSJC le ha preguntado el objetivo de este interrogatorio. “Es para demostrar el fraccionamiento de contratos y que Herrero fue contratado como informático por la Institució”. Gonzalo Boye, abogado de Borràs, se ha quejado de la introducción "de este hecho nuevo", sobre que Herrero sea considerado el informático de la ILC. Barrientos ha indicado a la fiscal que el tribunal "ya se siente informado" y que avanzara en el interrogatorio.

Correos incriminatorios

Antes, Herrero ha afirmado que en un correo electrónico de 2015 a Borràs le expresó que se sentía “incómodo” por tener que hacer los contratos de forma fraccionada, como ella le proponía, y rebajar los contratos a 18.000 euros más IVA. “Borràs”, ha contestado escuetamente Herrerro cuando la fiscal le ha preguntado, en otro momento: “¿Quién le daba estas instrucciones?”, en referencia a otro correo electrónico incriminatorio. Antes, Herrero ha explicado que conoció a Borràs en unos premios literarios el 2008 en Vinaròs, y que después se inscribió en el máster literario que ella impartía en la universidad, y que compartieron el grupo literario Hermeneia.

En cuanto a Andreu Pujol, Herrero ha admitido que le pidió que presentara dos contratos a la ILC, y que en otros casos "puso su nombre sin su consentimiento".

Discusión Elbal con Barrientos

Al finalizar el interrogatorio de la fiscal, Isabel Elbal ha querido que constaran en acta las preguntas que le quería hacer en nombre de Borràs, a pesar de que Herrero ha indicado que no quería contestarlas. El presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, ha retirado la palabra a Elbal cuando ha centrado las preguntas en "el cambio de versión" de Herrero y si ha pactado con la Fiscalía, y si había encargado una pericial compartida con Borràs sobre la malversación, delito por el cual al final la Fiscalía no los acusa. Elbal también le ha preguntado si consume drogas, como cocaína y heroína, esta última pregunta ha sido permitida por el TSJC, puesto que hay una pericial sobre su estado de salud. Al final, Barrientos le ha retirado la palabra cuando le ha preguntado si engañaba en su tratamiento de metadona.


“Soy adicto”, ha admitido Herrero a preguntas de su abogada, Marina Roig, y que ha estado en varios tratamientos desde 2002. Ha añadido que en 2016 y 2017 recayó en el consumo de tóxicos y pidió la ayuda de una persona para acabar el encargo de la Institució. “Quería tóxicos e hice actividades delictivas, como la falsificación de moneda. Fui condenado, y, como ahora, acepto mi responsabilidad”, ha asegurado Herrero.

Segunda incriminación

El interrogatorio de Andreu Pujol ha sido muy corto. La fiscal Assumpta Pujol solo le ha preguntado si sabía del acuerdo entre Borràs y Herrero sobre que él se quedara todo el trabajo de la web de la Institució de les Lletres Catalanes, con contratos fraccionados y a nombre de diferentes empresas, como dos que presentó Pujol. "Lo reconozco", ha declarado. Y su abogado, Àlex Solà, le ha preguntado si el dinero cobrado fue para pagar el trabajo hecho por expertos, entre ellos, Isaías Herrero, y lo ha ratificado.

 

El juicio contra Borràs, Herrrero y Pujol continúa el martes con la declaración de los primeros testigos.