La ley del audiovisual provoca tensiones en Madrid, pero también en Catalunya. Las diferencias entre las fuerzas independentistas sobre la estrategia a seguir con este tema se han hecho evidentes este viernes cuando Junts ha intentado incluir en el próximo pleno la nueva ley del audiovisual que impulsa en el Parlament y ERC, con el apoyo de los comuns, se ha opuesto.
El debate se ha producido en el marco de la Junta de Portavoces del Parlament en que se han fijado los temas que se debatirán en el pleno previsto para la próxima semana. La portavoz de Junts, Mònica Sales, ha pedido incluir el debate de la proposición de ley que su grupo tramitó a finales de septiembre pidiendo la modificación de urgencia de la ley del audiovisual de Catalunya.
Junts no ha escondido la voluntad de que el Parlament se pronuncie sobre la presencia del catalán en las plataformas audiovisuales justo en el momento en que en Madrid el gobierno del PSOE ha elaborado una ley que sólo contempla la obligación de incluir producción en catalán para las plataformas con sede en España.
La estrategia de ERC en este debate es diferente. Los diputados republicanos en Madrid votaron a favor de los presupuestos del Estado después de que el gobierno de Pedro Sánchez se había comprometido a defender el catalán en la nueva ley. No obstante, al conocer el contenido del proyecto del ejecutivo español han vuelto a reabrir las negociaciones.
Ha sido en este contexto que el partido de Carles Puigdemont ha planteado este mediodía incluir el debate de esta proposición en el próximo pleno. La CUP, que ha intervenido a continuación, ha apoyado la petición de Junts de incluir este tema a la orden del dial, y también el PSC.
Por el contrario, la portavoz de ERC, Meritxell Serret, que, según fuentes presentes en la reunión, desconocía la intención de Junts de incluir este debate en el próximo pleno, se ha pronunciado en contra. Frente a la petición de Junts, los republicanos han propuesto incluir en el pleno de la próxima semana el decreto del Govern sobre violencia vicaria, que en principio estaba previsto para el último pleno del año, el día 23, en que se tendrán que ratificar los presupuestos.
El portavoz de los comunes, David Cid, ha apoyado la propuesta de la portavoz de Esquerra. Republicanos y comunes han argumentado que el orden del próximo día de la semana estaba ya demasiado lleno.
El debate se ha alargado, según fuentes de los asistentes, mucho más de lo que es habitual a la hora de fijar la orden de los temas a debatir en el pleno y las diferencias entre republicanos y Junts se han hecho evidentes. Ante las diferencias entre los dos socios de Govern, el PSC ha aceptado la propuesta de los republicanos. El resultado final ha sido que no se ha incluido la reforma de la ley catalana ni el presente pleno ni en el último que se hará antes de acabar el año, el día 23 de diciembre, en que está prevista la aprobación final de los presupuestos.
En la imagen principal, un momento de la reunión de la Junta de Portavoces de este mediodía / Parlament
