"No hay gestos ni movimientos por parte de Sánchez, por lo tanto, imposible ni gesto ni movimiento por nuestra parte". Así ha contestado el vicepresident del Govern y presidente adjunto de ERC, Pere Aragonès, después de conocer las acusaciones de la fiscalía y la Abogacía del Estado con respecto a los presos. En este sentido, Aragonès ha defendido que "desgraciadamente Sánchez no ha cambiado la línea represiva de Rajoy".

Además, ha avisado de que "cambiar rebelión por sedición es un cambio de gradación pero no un cambio en el contenido material de la acusación", en referencia al hecho de que la Abogacía del Estado no haya acusado de rebelión pero sí de sedición y malversación con penas de hasta 12 años de prisión. Por lo contrario, la fiscalía ha pedido 25 años de prisión para Junqueras y entre 16 y 17 para el resto de presos.

En declaraciones desde el Parlament, Aragonès ha asegurado que "este juicio es una farsa" construida "para perseguir la disidencia jurídica". Así, el dirigente republicano ha considerado que España "se confirma como la vergüenza de la Europa democrática" y ha asegurado que "a más años de prisión, mayor será nuestra fuerza y determinación".

"Hoy el Estado ha escrito su sentencia"

Ya antes de estas declaraciones, ERC había difundido un comunicado de su dirección denunciado que "el Estado sigue alimentando la farsa" con "un relato inventado, con pruebas y escritos que no se aguantan por ningún sitio, y con delitos que no existen".

"Hoy el Estado español ha escrito su sentencia, el proceso hacia la República es imparable", defendían en el comunicado, donde consideraban que "la prisión será su derrota" y que encarcelan a los líderes soberanistas porque les tienen "miedo". "Tienen miedo a la democracia", aseguran en el texto, añadiendo que "la imposición y la represión es la manera de hacer del Estado".

"Son capaces de todo por la unidad de España", continúa el comunicado, que pone de manifiesto "con este juicio que no les importa destruir su propio estado de derecho para defender la unidad de España". "No les importa el ridículo internacional, el desprestigio del mundo democrático si así puede retener a los catalanes a la fuerza, si así puede garantizar la indivisible unidad del reino", defienden los republicanos, afirmando que "no hay diferencias entre partidos", en referencia a PP, Cs y PSOE.