La escritora Empar Moliner ha vuelto a protagonizar una crítica polémica, después de que hace un mes quemó una réplica de la Constitución española en directo. Tijeras en mano, ha recortado una estelada para criticar la prohibición de la delegación del Gobierno español en Madrid a lucirla durante la final de la Copa del Rey entre Barça y Sevilla. 

Moliner ha empezado por decir que quería hacer "trapos" o "ropa interior", que "todavía no está prohibido". La bandera "incita al odio y es ilegal", ha ironizado, para añadir que quien las lleva comete una "ilegalidad brutal". En este sentido, ha instado a ilegalizar a los partidos independentistas por representar este símbolo.

Pero el tono ha ido cambiando, después de la comicidad acompañada de las tradicionales imágenes de recurso en la pantalla. Moliner se ha acabado poniendo seria para lamentar que la decisión supone "una hostia a la libertad de expresión", afirmando que la mayoría de políticos ha callado. 

Con todo, ha acabado dando las "gracias", volviendo a la ironía, por "hacerme abrir los ojos". "Por fin entiendo qué significa el encaje de Catalunya a España", ha concluido.