Y una vez más el independentismo se tiene que volver a situar a las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para acompañar a una persona investigada. Esta vez es la consellera de Cultura, Natàlia Garriga, que ha sido citada como investigada por la organización del 1-O del 2017. Así pues, en las puertas del tribunal se han personado varios consellers de la Generalitat, la presidenta del Parlament, miembros de ERC, Junts, CUP, comuns y Òmnium, que han recibido Garriga entre aplausos y le han trasladado el calor ante esta causa.

 

A las puertas del TSJC la presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha lamentado que el independentismo una vez más se tenga que encontrar en las puertas del TSJC porque citan servidores públicos, y ha pedido no normalizar esta situación mientras que ha acusado el estado de seguir centrado en el 1 de octubre de 2017: "Estamos aquí y estaremos todas las veces que haga falta. Haríamos bien en aprender de la tozudez de este estado que sigue sin querer pasar página del 1-O". Asimismo ha pedido, en estos tiempos en que se apela al "principio de la realidad", saber que la realidad del estado español es la represiva: "Este es el diálogo del estado y esta es la persecución desde desde el 1-O no se detiene".

La presidenta del Parlamento, Laura Borràs, con otros miembros de Junts / Fotografía: Sergi Alcàzar

Las palabras de Borràs no son en vano, sino que van directamente contra la estrategia de Esquerra Republicana. Los de Oriol Junqueras celebraron este fin de semana una Conferencia Nacional para fichar la hoja de ruta para los siguientes años, basada en el diálogo y la mesa de negociación. Durante esta Conferencia el presidente de la Generalitat apeló al principio de realidad para hacer una buena gestión del país, un principio de realidad que aseguró que aplican los republicanos, y no los otros partidos, a quienes atribuyó proclamas vacías, consignas en pancartas, frases ingeniosas y arte de magia: "Un país avanza a partir de la realidad que nos rodea", proclamó.

ERC reivindica soluciones políticas

Más allá de esta contestación de Borràs, donde también lo acompañaban otros miembros de Junts como Aurora Madaula, Elsa Artadi o Francesc de Dalmases, a las puertas del TSJC había varios miembros de ERC como Raül Romeva o Pau Morales. Ha sido la portavoz de los republicanos en el Parlament, Marta Vilalta, la que ha cargado contra la persecución del estado hacia las personas que organizaron el referéndum: "Hacer un referéndum no es delito. La democracia no es delito y así lo defendemos políticamente", ha sostenido Vilalta, que ha reivindicado soluciones políticas y no represivas, porque la represión "no servirá nunca para parar un movimiento legítimo". Así, ha asegurado que seguirán trabajando para encontrar soluciones políticas como la amnistía para poner punto y final a la causa general contra el independentismo: "Si ellos siguen con la represión nosotros seguiremos con la solidaridad anti-represiva", ha cerrado.

Marta Vilalta con miembros de ERC en las puertas del TSJC / Fotografía: Sergi Alcàzar

Por su parte la cupaire Dolors Sabater ha alertado de que lo peor que podría pasar es que el independentismo se acostumbre a la represión como si fuera una normalidad, y ha pedido no estabilizar el conflicto normalizando las relaciones con el estado, en clara referencia a la negociación con Pedro Sánchez: "Es un conflicto vivo que no se acabará hasta que no podamos ejercer el derecho a la autodeterminación y la amnistía completa", ha añadido.

Finalmente el presidente de Òmnium Cultural, Xavier Antich, ha subrayado la anomalía democrática que supone esta causa de los tribunales contra el independentismo cuando al mismo tiempo "esconden bajo la alfombra" la corrupción y la podredumbre de la monarquía borbónica, después de que la Fiscalía haya archivado las causas contra Juan Carlos I. En cualquier caso ha avisado de que la represión no les asustará: "Ningún tribunal nos prohibirá ejercer el derecho político individual y colectivo", ha cerrado.

Garriga, aforada

Al principio, Garriga estaba investigada en el Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona, que dirige una causa contra 29 excargos del Govern por los preparativos del 1-O. Cuando ese juzgado la citó, la jueza le ofreció no declarar por ser aforada ante el TSJC, ya que había tomado posesión como consellera, lo que le da condición de aforada durante la investigación.