El delta del Ebro: 250 años de la primera colonización organizada

Delta del Ebro, año 1776. Hace 250 años. Culminaban las primeras obras planificadas de allanamiento de tierras y de construcción de acequias de riego. Aquellas obras, proyectadas por el ingeniero catalán Carles Sabater i dels Milans (1767) y promovidas por la Corona —propietaria secular del delta desde la época de los condes independientes de Barcelona (siglo XII)—, serían la primera iniciativa organizada de colonización de un espacio semidesértico formado por una inmensa masa de sedimentos fluviales transportados al mar durante siglos que formaban enigmáticos cerros y misteriosos humedales, y que, hasta entonces, ni había acogido un establecimiento poblacional estable ni había generado un aparato económico organizado. ¿Qué representó el proyecto de Sabater para el delta? ¿Y qué otras iniciativas se impulsaron a partir de aquel proyecto?

Fotografia aeria del delta (principis del segle XX). Font Universitat de Barcelona
Fotografía aérea del delta (principios del siglo XX) / Fuente: Universitat de Barcelona

Los primeros pobladores del delta

Cuando Sabater puso sobre el terreno los primeros recursos para materializar su proyecto, el delta tenía un poblamiento débil, disperso y desorganizado, que se había asentado poco antes en el territorio. En 1708, en el contexto de la guerra de Sucesión hispánica (1701 – 1714/15), y después de la ocupación borbónica de Tortosa y de la destrucción del barrio de Remolins, se había producido una migración de los supervivientes de aquella masacre hacia tierras libres y yermas del delta. Posteriormente, durante la primera mitad del siglo XVIII, se añadirían algunas familias de campesinos y de ganaderos, procedentes del valle catalán del Ebro. Y bien entrado el siglo XVIII, poco antes del inicio de las primeras obras del proyecto de Sabater, llegarían las primeras familias de pescadores procedentes de la Albufera valenciana.

¿Cómo era el delta en su origen?

El delta del Ebro es una formación, geológicamente hablando, de historia reciente. En la época prerromana, prácticamente no existía. Los mapas elaborados por la investigación moderna revelan que durante la época romana se producirían las primeras acumulaciones importantes de sedimentos en la desembocadura (el inicio de su formación) producidas por las talas masivas (la deforestación de la ribera y su transformación en tierras de cultivo), que provocarían una gran erosión del terreno y el desplazamiento de sedimentos hacia la desembocadura. Los geólogos modernos sostienen que, a finales de la romanidad (siglo V), el delta ya tenía una extensión del 25% de su superficie actual. Y que se proyectaba en forma de lanza sobre la parte sur del actual hemidelta izquierdo.

Evolució de la formació del delta de l'Ebre. Font Parcs Naturals de Catalunya. Generalitat de Catalunya
Evolución de la formación del delta del Ebro / Fuente: Parcs Naturals de Catalunya. Generalitat de Catalunya

¿Cómo se ha formado el delta durante sus dos mil años de historia?

Entre 1104 y 1149, navarros, aragoneses y catalanes ganaron el dominio sobre el valle del Ebro, adonde desplazaron grandes masas de población. A partir de este fenómeno, se intensificaría la presión sobre los bosques de ribera del Ebro y se promoverían grandes talas que acelerarían el proceso de erosión del terreno. Los geólogos modernos estiman que entre los siglos XII y XV el delta pasó de 8.000 a 16.000 hectáreas. Pero su mapa adoptaría la forma definitiva entre los siglos XVIII y XIX, poco después de que el conde de Aranda, ministro de Carlos III, ordenara la privatización y la deforestación de la mitad sur de los Monegros, con la consiguiente erosión del terreno y el desplazamiento de sedimentos hacia el río Ebro y hacia su desembocadura.

¿Cómo era el delta de la época de Sabater?

En el delta no hay piedra. Y traerla de tierra adentro era, económicamente, tan costoso que quedaba totalmente fuera del alcance de unos pioneros que se habían establecido allí, precisamente, por su condición humilde. Por ello, las paredes de las edificaciones estaban construidas con adobes (ladrillos fabricados con arcilla de ribera y paja y secados al sol) y los tejados, con cañas entrelazadas. Eran las barracas del delta. Y a su alrededor estaban los bancales de cultivo, sembrados de cereal, principalmente trigo. Los forrajes, el arroz, las frutas y las hortalizas, que contemporáneamente han puesto el delta del Ebro en el mapa de la producción agraria, no se introducirían hasta un siglo después de Sabater, con la construcción de los canales de la Derecha (1857) y de la Izquierda (1912) del Ebro.

Mapa del delta de l'Ebre (1716). Font Cartoteca de Catalunya
Mapa del delta del Ebro (1716) / Fuente: Cartoteca de Catalunya

¿Qué otras iniciativas impulsó el proyecto de Sabater?

Los mapas del siglo XVIII —a diferencia de los cartografiados en los siglos XV y XVI— ya dibujan la barra del Trabucador, la punta de tierra que cuelga del hemidelta izquierdo y que forma la bahía de Els Alfacs. Durante la ejecución del proyecto de Sabater, la barra y la bahía ya estaban plenamente formadas, y esto llamó la atención de Julián de Arriaga y de Pedro González de Castejón, ministros de marina del rey Carlos III, que con un proyecto del ingeniero Pedro Martin-Paredes idearon la creación de un gran puerto militar en aquel refugio natural (1780). La Ràpita, entonces un pequeño pueblo de pescadores de una docena de casas, se llenaría de jornaleros que debían construir una gran base naval: la "Cartagena catalana".

¿Cómo se tradujo el proyecto de Sabater?

La base naval de la Ràpita nunca llegó a construirse. Carlos III murió en 1788 y ni su hijo y sucesor Carlos IV tuvo interés en seguir la obra, ni la crisis económica del momento invitaría a continuar aquel proyecto faraónico. Pero, en cambio, el proyecto del ingeniero Sabater, pensado a la medida de las personas y hecho a las necesidades de la sociedad, transformaría para siempre el paisaje natural, social y económico de aquella inmensa masa de sedimentos transportados por el río. Fruto de su proyecto, surgirían los pueblos de La Cava, Jesús i Maria, Sant Jaume, Camarles, Els Lligallosel del Roig y el del Gànguil, L'Aldea e, incluso, se puede decir que también La Ràpita. El delta que imaginó el ingeniero Sabater. Hace 250 años.

Fragmento de un mapa de la península (1479). Encirculadas en rojo, las ciudades de Tortosa y Amposta. Fuente Cartoteca de Catalunya
Fragmento de un mapa de la península (1479). Marcadas en rojo, las ciudades de Tortosa y Amposta / Fuente: Cartoteca de Catalunya