Pronto hará un año que el Tribunal Supremo publicó la sentencia en la que condenaba al Museo Nacional de Arte de Catalunya a devolver las pinturas de Sijena a su emplazamiento original, en Huesca. Daba así la razón al gobierno de Aragón, dejando de lado los diferentes informes técnicos que advertían que mover este tesoro del románico podía suponer unos daños irreversibles para las piezas. Durante los últimos doce meses, este traslado ha protagonizado numerosos titulares y ya con la cuenta atrás activa, ya que la justicia ha fijado el 10 de mayo del próximo año como la fecha máxima para el retorno de las pinturas, un calendario contra el cual el Govern ha presentado un recurso. Yendo más allá, según ha confirmado ElNacional.cat, el Govern reclamó a Aragón 790.000 euros por los murales de Sijena. Este dinero responde, explican desde Cultura, a la compensación por la anulación judicial de la compraventa de las obras y también a los procesos de restauración y conservación de las obras, una vez trasladadas a Catalunya. La petición, evidentemente, no ha gustado nada al ejecutivo de Jorge Azcón. En palabras de su vicepresidenta y consejera de Cultura, Mar Vaquero, se trata de una “pataleta” del Govern catalán después de que la justicia aragonesa descartara la querella de los exconsellers contra el traslado. 

Hay que recordar que durante la Guerra Civil, en 1936, un escuadrón posiblemente de la FAI incendió el monasterio, destruyendo buena parte de su patrimonio. Aquel mismo año, las pinturas de la sala capitular, muy dañadas, fueron arrancadas por un equipo de especialistas de Barcelona con el objetivo de salvaguardarlas y restaurarlas. En aquel momento, el monasterio pertenecía al obispado de Lleida. En 1940, los murales ingresaron en el MNAC, donde han estado hasta ahora. 

Contra la reclamación después de años “cobrando entradas” 

De esta manera, según la vicepresidenta aragonesa, el Govern catalán “continúa embarcado en una total falta de respeto”, un año después de la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo, lamentando que el president de la Generalitat, Salvador Illa, “tenga que entrar en el juego de los socios independentistas”. En los últimos meses, el Parlament ha apoyado numerosas mociones sobre la importancia de preservar el patrimonio de Sijena, que podría quedar gravemente afectado por el traslado, intentando evitarlo.  También ha mostrado su indignación por la reclamación de los costes de conservación, ya que, según ella, Catalunya se ha lucrado de estas obras, que han sido uno de los grandes reclamos del MNAC y por las cuales “han cobrado una entrada”.