Durante las horas previas, Odón Elorza ya había advertido que no podía votar por Ernique Arnaldo como nuevo magistrado del Tribunal Constitucional. El diputado del PSOE en el Congreso y exalcalde de Donosti durante veinte años argumentaba que no cumplía con los requisitos para ser el perfil idóneo. Y, finalmente, ha sido consecuente con sus palabras. Según ha anunciado a través de su cuenta de Twitter, no ha votado por él. Se suma a dos diputadas de Unidas Podemos que tampoco le han votado.

En el mensaje en sus redes sociales, Odón Elorza ha explicado que "tras una reunión con la dirección del Grupo Socialista en que he explicado mi posición de cara a la votación, he efectuado con responsabilidad el voto telemático, en el que no he apoyado al señor Arnaldo en defensa del prestigio y la dignidad de las instituciones del TC y el Congreso". Pero no será más que un gesto simbólico. Harían falta hasta 36 díscolos para que los nombramientos no salieran adelante. La mayoría necesaria es de 210 y el PSOE, el PP y Unidas Podemos suman 245.

El debate y la polémica han girado sobre todo en torno a la figura de Enrique Arnaldo, letrado de las Cortes y ahora candidato a magistrado del Tribunal Constitucional. Le persigue la sospecha de falta de parcialidad. Entre otras cosas, se ha pronunciado contra el independentismo en artículos en prensa o ha participado durante años en actos de la FAES, la fundación presidida por José María Aznar. También le persiguen los conflictos de intereses. Incumplió el propio Estatuto del Congreso de los Diputados, cuando cobró como asesor del gobierno balear de Jaume Matas, del PP, al mismo tiempo que ejercía de coordinador jurídico en varias comisiones de la cámara baja. También su despacho de abogados facturó trabajos a administraciones gobernadas por los populares.

Pero también es polémico el otro nombre propuesto por el PP, Concepción Espejel, aunque la atención mediática se la hayan llevado los escándalos revelados sobre Arnaldo. Hasta ahora era presidenta de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional y también tiene varias manchas en su historial. En primer lugar, su relación próxima a Maria Dolores de Cospedal, que ella niega pero que hizo que en 2015 se la apartara del juicio de la trama Gürtel. La magistrada desmiente que se la arrinconara por proximidad al PP. La magistrada también destaca por su voto particular a la sentencia que absolvió el major Trapero y la cúpula de los Mossos por el 1-O. Espejel les quería condenar.

Los independentistas y nacionalistas directamente han optado por no votar, porque no tenían la opción de votar en contra. Han secundado la acción ERC, Junts, el PDeCAT, la CUP, el PNV, EH Bildu y el BNG.