Iván Redondo: "Illa tiene que ir construyendo su presidencia. Y está empezando"
Iván Redondo: "Illa tiene que ir construyendo su presidencia. Y está empezando"

Ivan Redondo (Donosti, 1981) explica en su libro El Manual cómo se dibuja la hoja de ruta del estratega que hay detrás de un político. Redondo se convirtió en un nombre poderoso de lo que él denomina Madrid DF cuando desembarcó en la Moncloa como jefe de gabinete de Pedro Sánchez. Eso fue tras marcar el ritmo de la moción de censura que descabalgó a Mariano Rajoy del Gobierno. En su currículum ya atesoraba más triunfos, como haber llevado al popular Xavier García Albiol a la alcaldía de Badalona, ​​o al también popular José Antonio Monago a la presidencia de la Junta de Extremadura. Pero entrar en la Moncloa fue otra cosa. El jefe de gabinete del presidente del Gobierno es, según explica, "el guardián del mensaje, el arquitecto, el médico y el fusible; es el puente con la sociedad civil, el principal cerebro político, la persona que está detrás de toda la maquinaria estratégica de la Moncloa". Una pieza clave del engranaje del gobierno del Estado. Sin embargo, una cardiopatía interrumpió abruptamente en el 2021 su recorrido por el edificio de Semillas del complejo presidencial. Fue un paréntesis en su carrera, que retomó tras recuperarse. Redondo fue responsable de las dos campañas electorales de Salvador Illa en el Parlament Catalunya, la del 2021 y la del 2024, que le abrió sus puertas en el Palau de la Generalitat.

El PSOE puede ganar las próximas elecciones. Hay que hacer didáctica de la mayoría transversal plurinacional y periférica que está gobernando el país

Explica en el libro que un jefe de gabinete es una persona importantísima, incluso más que un ministro. Si no se hubiera ido en el 2021, ¿Pedro Sánchez estaría en la situación en que se encuentra ahora?
Nunca sabemos lo que podía pasar. Lo que sí creo es que las personas que continuaron intentaron hacer las cosas lo mejor posible. Al final consiguieron reeditar el gobierno en el 2023, casi en un referéndum del sanchismo. El gobierno está en este momento en una situación en la que tiene que decidir por qué quiere pedir cuatro años más de reelección. Yo siento que se pueden ganar las próximas elecciones municipales y también las generales. Hay que hacer didáctica de la mayoría transversal plurinacional y periférica que está gobernando el país. Y hay que vitaminarla. Y ha habido momentos en estos cinco años donde no se ha hecho, en mi opinión, la didáctica suficiente. ¿Se está a tiempo? Sí. Se está a tiempo, por supuesto.

Entrevista Iván Redondo / FOTO: CARLOS BAGLIETTO
Entrevista Iván Redondo / FOTO: CARLOS BAGLIETTO

Pero también en el libro dice que no se puede estar en el poder a cualquier precio. ¿Qué argumento tiene Pedro Sánchez para intentar mantenerse en el poder cuando no ha podido ni aprobar un presupuesto?
El presidente tiene tres objetivos: ser el líder de una mayoría transversal, progresional y periférica, que tiene que vitaminar. Vitaminarla es dotarla de sus propias victorias políticas. Son tus socios. Dos, tiene que ser el líder de la unidad de la izquierda. Y tres, un reto, que es pasar de Pedro Sánchez a Pedro, que es el gran desconocido, todavía hoy. Si quieres cuatro años más, y estamos a 12 meses de las municipales, 14 meses para las generales, yo veo tres aspectos que son decisivos para encarar el final y encarar una reelección. El primero tiene que ver con presentar unos presupuestos sociales. Esta semana el presidente así lo ha anunciado. Presentarlos con independencia de que salgan o no. Presentar tu programa, tus políticas. El segundo punto es la plurinacionalidad. España es un Estado plurinacional del sur de la Unión Europea y a mucha honra. Yo creo que España se va a dividir en dos grandes espacios en las generales: los que van a unificar en el sí, en torno a esta idea de la plurinacionalidad, y los que están unificando en el no, en torno al consorcio PP-Vox y sus prioridades nacionales. Y un tercer punto, pues, elecciones.

Esta semana hemos vivido la séptima moción de censura de la historia de España, que no se presenta y se pierde

¿Y al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, qué le recomendaría hacer, ahora que de nuevo la moción de censura sobrevuela la política española?
Esta semana es superespecial porque hemos vivido, técnicamente, la séptima moción de censura de la historia de España, que no se presenta y se pierde. Lo cual es increíble. Entonces, lo primero que diría es que tiene que ser un político libre. Y, siguiente pregunta, ¿cuál es la alternativa que propone? Porque no la entiendo, no conozco todavía ninguna de las propuestas. Y tres, ¿de verdad el PP, que históricamente, aunque ahora ya no, ha sido derecha plural, está de acuerdo en la prioridad nacional que propone Vox? ¿Cree el Partido Popular que es constitucional esa prioridad nacional? Madrid es un sitio donde o das una conferencia o te la dan y donde, si quieres peces, pues tienes que mojar las manos. Entonces esa indefinición es lo que a Alberto Núñez Feijóo le hace poco libre. Y si quieres ser presidente de España, tienes que ser un político libre.

En el libro habla mucho de Catalunya. Dice que usted en el 2017 ya tenía claro el recorrido que tenía que hacer el procés. Primero, el castigo, con el 155, y el juicio en el Supremo, que determinó que “hubo delitos, por lo que los condenados pisaron la cárcel”; el segundo, los indultos y el perdón, "cuando llegara el momento adecuado"; y el tercero, la amnistía, el olvido, para “todos los perjudicados”. ¿Era ya un plan preconcebido todo lo que ocurrió?
Es una convicción mía. Es una política de convivencia. Creo en las democracias fuertes que son capaces de perdonar y olvidar. Yo he defendido la amnistía. Siempre lo he tenido claro. Yo simplemente hubiese querido que la amnistía, y lo cuento en el libro, en El manual, de manera clara, si hubiese aprobado la anterior legislatura para que lo hubiesen podido votar los españoles, estoy convencido de que se habrían ganado las elecciones.

O sea, ¿le parece bien que se puedan votar opciones independentistas, pero también que los pasos previos a la amnistía sean el castigo, el 155 y la cárcel?
Bueno, ojalá que no se hubiese producido el 155, la verdad. Y se intentó por parte de buenas personas que no se produjera ninguna vulneración a la legalidad, pero cuando en una democracia se produce una vulneración a la legalidad, siempre se tiene que producir esa pena, ese castigo técnicamente. Otra cosa es que hay muchas personas que quieren quedarse ahí. Eso en absoluto. A mí me hubiese gustado que hubiese sido todo más rápido. Lo que pasa es que luego la justicia tiene sus tiempos, la política tiene los suyos. ¿Qué tiene la política a su favor? Pues que puede hacer que las cosas pasen. Entonces yo no entiendo el castigo sin el perdón y sin el olvido. 

Creo que Junts es un partido súperimportante para el futuro; i me encantará ver cuándo Oriol Junqueras pueda desplegarse políticamente en plenitud

¿Y en el final de ciclo que dibuja, al independentismo qué futuro le ve? ¿O cree que ya está desactivado?
Siempre ha tenido un espacio y ese espacio siempre va a existir. Por ejemplo, la situación de Junts. Yo creo que Junts es un partido superimportante para el futuro. Entiendo que tienen que encontrar sus diferentes espacios. Hay quien da por amortizado a Junts, no es mi caso. Es un partido que me parece fundamental para Catalunya. El caso de Esquerra, lo que quiero es que puedan participar con plenitud y que puedan decidir sus candidatos y que se conformen gobiernos y que tengamos legislaturas fructíferas. Es muy bueno para el resto del Estado que puedan entrar, tener sus éxitos electorales y que puedan competir y que gane el mejor. Yo lo que no voy a comprar jamás es una persecución al independentismo. Me encantará ver cuándo Oriol Junqueras pueda desplegarse políticamente en plenitud. En Catalunya se ha construido de toda la vida un puente lo suficientemente ancho y fuerte en el que han cruzado independentistas y no independentistas.

Usted en el libro deja claro que defendió la amnistía e incluso hubo mucha gente que se lo criticó, pero también que esto entraba dentro de un proyecto de consolidación del PSOE. Dice, que “estaba convencido de que esa claridad reforzaría al PSOE como primer partido político de España”. ¿Este era el objetivo al final?
No, el propósito es una España mejor, siempre dentro de un planteamiento de España como un Estado plurinacional del sur de la Unión Europea. Romper con un mito. Si no votaran vascos y catalanes en elecciones generales, desde el año 96 ganaría el bloque de la derecha siempre. ¡Siempre! Estoy bastante harto de que se hable de Catalunya solo siempre en una dirección, que además no comparto. Voy a recordar a todo el mundo que el PP, por lo bajini, reivindica que se cargó la mili, porque fue el Partido Popular, pero por una enmienda de Convergencia y Unió. Catalunya, como siempre, andamiaje institucional de España y dando al resto de España mucho y bueno.

Para mi no habrá nunca un reencuentro total hasta que esté Carles Puigdemont aquí. Será un momento que me voy a emocionar

En el libro también habla de los jueces y de cómo se aplicará la amnistía. ¿Se esperaba que la aplicación fuera como ha sido? ¿Que el Supremo la frenara?
Bueno, sí. Primero, en cualquier estado compuesto tienes todo tipo de garantías y de fases que tienes que cubrir. Yo nunca he sido una persona que, cuando juego un partido, critique al árbitro. España es una democracia fuerte y plena, pero eso se tiene que conquistar todos los días. Para mí lo importante es la convivencia democrática. Y el Poder Judicial no garantiza la convivencia. La convivencia la garantizan el poder legislativo y el poder ejecutivo, que son los que votamos. Y ese es donde yo pongo el foco y el terreno en el que yo me muevo. A partir de ahí, para mí, la amnistía es constitucional, es plenamente europea, lo va a ser. Me encantaría que esto hubiese sucedido hace muchísimo tiempo, porque la política son vidas humanas. Ojalá que podamos ver a todos dentro de manera efectiva. Para mí, no habrá nunca un reencuentro total hasta que esté Carles Puigdemont aquí, así de claro. Y será un momento en que me voy a emocionar. Yo no sé si Carles Puigdemont va a seguir en política cuando regrese de manera plena, pero sé que cuando le vea pasear por las calles de Girona, ese momento a mí me va a impactar muy en positivo, y a muchos de mis compatriotas.

Reivindico políticas que tengan que ver con actos. Presentar presupuestos es un acto. Vuelve la política de los actos, de las acciones de verdad

Hay otro ingrediente en todo este proceso de reencuentro que describe en el libro: el que usted llama el ministro-president, en referencia a Salvador IllaExplica que todo esto, la amnistía, los indultos y el ministro-president, es una consecuencia lógica de la moción de censura del 2018. ¿Con esto se cierra el ciclo?
Con esto comienza el partido otra vez. El reencuentro total es una etapa que tiene que concluir. Y a partir de ahí tiene que iniciarse otra. Y va a ser fascinante, pero interesante. Y una etapa de ideas, otra vez. Que es de lo que se trata, y de ideas a favor del ciudadano. Y yo reivindico políticas que tengan que ver con actos. Presentar unos presupuestos es un acto. Vuelve la política de los actos de las acciones de verdad. Y creo que eso es lo que va a pasar. Y, por supuesto, habrá otros comportamientos políticos. Sobre las encuestas, que todo el mundo esté tranquilo. Antes hemos hablado de Junts, de Esquerra. También el PSC tiene una corrección en las encuestas. No es lo mismo la matemática política que el comportamiento del voto. Así que, tranquilidad, iremos viendo qué va pasando. Hoy es verdad que Alianza Catalana está fuerte, vamos a ver qué pasa después de las municipales.

Salvador Illa es uno de los protagonistas de su libro, como decía, porque usted le ayudó en sus campañas a la Generalitat, a la del 2021 y la del 24, pero lo hace sin perder la mirada española, porque asegura que ganar los comicios del 21 era como un aval a la política de Pedro Sánchez en relación a Catalunya, un aval en relación a la COVID, y asegura que hubo el "efecto ministro".
En realidad, para mí, todo empieza a situarte en una agenda del reencuentro en el momento en que el 90 % de los diputados vascos y catalanes votan que sí a la moción de censura. Una moción que tiene que ver con la convivencia democrática. Yo dirigí esa moción. Eso es un hecho importantísimo. Tiene un impacto en Catalunya de manera directa. Hay un momento determinado que en Catalunya tienes un líder de la oposición que ahí está trabajando, un partido preparado. Y tienes a un cabeza de cartel, un piloto que había estado demostrando en las diferentes olas de la pandemia su capacidad de resistencia y también de hacer didáctica con errores y con aciertos. Hubo una decisión de Miquel Iceta y del PSC, en que dice: Catalunya necesita un candidato, necesita un presidente. Así es como consigue esa victoria, con un superresultado. A mí me toca dirigir esa campaña. En el fondo, la hoja de ruta para ganar la Moncloa o la Generalitat de Catalunya, un poco la conocemos. Salvador Illa, como le ha pasado a otros en el pasado, en el 21 gana y no puede gobernar, y en el 24 consigue tener la mayoría.

Cuando consigue finalmente llegar a la presidencia de la Generalitat, usted dice: "Catalunya, debía elegir presidente, sí, otra vez, pero al mismo tiempo aquella elección tenía la responsabilidad de despejar el juego de fuerzas para que hubiera una legislatura próspera en Madrid para el gobierno de España". ¿Otra vez vincula a Illa con España?
Sí, no es tanto Illa como mi visión. Yo soy una persona de política estatal y está asociado a eso, más a mí, no a él, para nada. Porque además, te diré una cosa que yo reivindico: la presidencia de la Generalitat unifica. Es una referencia absoluta para los catalanes y siempre va a ser así. Y tiene que ser president de la Generalitat de Catalunya. Yo en el libro hablo de mi visión, porque todo el libro, en todo momento, está presentando una idea de España. 

Sánchez sigue siendo el mejor piloto, però necesita otro coche ganador

En el libro habla del efecto Moncloa ¿Cómo ha afectado a Sánchez? ¿Cómo ha cambiado el Sánchez del 2018?
Bueno, ya son ocho años de presidente. El segundo más longevo de la democracia, eso es un peso pesado. Recuerdo cuando en el 17 todo el mundo decía que no íbamos a llegar a la Moncloa nunca, porque éramos cuarta fuerza política, y nos pusimos primero. Ha tenido una evolución: Pedro Sánchez Pérez Castejón pasó a ser Pedro Sánchez y hoy reivindico que sea Pedro. A mí me gustaría que Pedro surgiera en escena y que aproveche esta recta final de legislatura, que 12 meses da para mucho y 14 para las generales, pues para ocupar los espacios y venir a todos los medios; y me parece que es una persona que sigue siendo desconocida y creo que ese tono es lo que en este momento el ciudadano demanda. También a Alberto Núñez Feijóo. España está muy empatada. El consorcio PP-Vox tiene 12 millones de votos igual que los que tenía el samurái que meditaba en Sanxenxo, Mariano Rajoy-Brey, y una política que no la recordaréis, que se llamaba Rosa Díez, de UPyD. Esos 12 millones son los mismos de ahora. ¿Qué sucede en el otro lado? Bueno, pues que Pedro ha perdido 700.000 electores que están yéndose a PP y Vox, hay que preguntarse por qué. Yo creo que son recuperables. Y la mayoría transversal, plurinacional y periférica tiene un millón de votos largos en la abstención. Creo que en esta recta final Pedro Sánchez sigue siendo el mejor piloto. No creo que tenga un problema de jugadores el Partido Socialista, pero sí creo que el Ferrari rojo que me tocó diseñar necesita que se construya otro coche ganador. 

Ha habido momentos en que Sánchez no estaba en forma, pero le veo empezando a estar musculado, otra vez.

En el libro explica la evolución de Pedro Sánchez desde el 2016, con el rechazo a investir a Rajoy i la crisis que provocó en el PSOE. ¿Aquel Pedro Sánchez continúa estando en la Moncloa?
Yo sí lo creo. Estas preguntas son las mismas que demandan muchas personas. ¿Esa ilusión, ese espíritu del 2018 sigue vivo, sí o no? Y si sigue vivo, ¿en qué se puede materializar en el 2027? Yo siento que puede hacerlo y creo que sigue teniendo ese toque de outsider frente al sistema, que le sitúa ante las preguntas con respuestas diferentes. Y eso es una gran ventaja en política, porque te da la libertad. Entonces, le doy la vuelta. ¿Pedro Sánchez sigue siendo un político libre? Sí. Tiene un coche ganador. Podría. Necesita construirlo otra vez. Por ejemplo, Oscar Puente. Ya me hubiese gustado a mí tener un Oscar Puente en el Consejo de Ministros, y lo digo con humildad, para intentar llevarlo a otro nivel. Pero le veo, luchando todos los balones, arriba, abajo, lucha, intenta hacer didáctica, sube vídeos,... Esta es la actitud. ¿Qué faltaría? Bueno, falta en el último baile ese centrocampista de creación original, que va a dar un pase; y estoy viendo a Pedro a punto de rematar de cabeza. No sé cómo termina, pero falta eso. Faltan centrocampistas de otro corte que puedan ayudar a Oscar Puente y a otras personas a lucirse en el Consejo de Ministros. Pero no veo un problema de jugadores. Falta ese punto, pero le veo la energía. Si no hubiera la energía, probablemente te contestaría de otra manera. Y le conozco, en eso tengo ventaja. Veo cuando está en forma o no. Ha habido momentos donde no estaba en forma, pero le veo empezando a estar musculado, otra vez.

¿Ha detectado un efecto Palau de la Generalitat en Salvador Illa?
No. Es pronto todavía. Están en un momento que es casi como divino tesoro: tener unos presupuestos. Catalunya con presupuestos. Bueno, pues fenomenal. Muy importante. Le da sentido a esa legislatura. Es bueno para todos los actores, incluso para muchos que legítimamente los van a querer tumbar. Pero parece que va a haber presupuestos. ¿Es suficiente? No. Porque Catalunya tiene su circuito y empieza otra vez el partido. Y yo creo que sí que tiene esa tensión en el cuerpo del que sabe que, evidentemente, están surgiendo nuevas opciones, la sociedad catalana sí se ha unificado de una manera en torno al PSC y otras formaciones, pero eso no quiere decir que vaya a ser eterno... Y luego tiene un punto que está desarrollando, que le pasa a todos los presidents de la Generalitat, que, insisto, el president de la Generalitat, lo sabéis bien, es un referente y tiene que ir construyendo esa presidencia. Y está empezando.

¿Qué representa para el PSOE tener a Salvador Illa en la Generalitat?
A ver, yo hablo como un ciudadano a pie. Yo creo que es muy importante que esté una persona como Salvador Illa, no porque sea una persona socialista. Incluso te diría que técnicamente es democristiano, ¿no? Es un perfil como también fue Jordi Pujol, muy genuino. El ser president acaba transformando en positivo tu identidad de una manera o de otra. Y creo que él está iniciando ese proceso donde la presidencia se va imbuyendo de ti. Pero eso respecto a cómo yo lo veo, respecto a cómo lo puede ver el PSOE, lo desconozco. Yo creo que el Partido Popular seguro que estaría encantado de tener a un Salvador Illa en la presidencia de la Generalitat. Pero se equivocaría si cree que teniendo a un Salvador Illa en la presidencia de la Generalitat no va ser president, que es a lo que voy. Los presidents de Catalunya tienen que mirar por Catalunya, siempre con lealtad. El president de la Generalitat siempre va a ser el president de la Generalitat y va a mirar por Catalunya. 

Chacón habria podido ser la primera mujer presidenta i catalana. En el caso de Salvador Illa, yo creo que hay president para rato

¿Salvado Illa podría ser un buen candidato a la presidencia del Gobierno español? ¿Un catalán podría ser candidato a la presidencia del Gobierno español?
Hay una persona con la que yo sí sentí en un momento determinado que eso podía pasar. Que ya se nos fue, que es Carme Chacón. Y yo creía que podía... Yo era muy joven, o sea, no me hubiesen cogido ni de becario de su campaña, pero sí sentí que podía ser la primera mujer presidenta, y era catalana. Fíjate que la vida luego, la vida hace círculos como la política. Me llevó con mi cardiopatía a conectar con ella y con su madre, Esther Piqueras. Ella, con una cardiopatía congénita compleja, en mi caso tuvo solución, en el caso de Carme no la tenía. Ahora, en el caso de Salvador Illa, yo creo que hay president para rato. Ya sabes que todo esto es muy elástico, pero creo que sí, está empezando, y yo lo veo ahí. Cuando a veces plantean los saltos, ¿quién va a suceder a Sánchez? Pues yo te lo digo. A Pedro Sánchez le va a suceder Pedro. Es así.