Este viernes hace tres semanas que se produjo la entrada masiva de más de 72.000 migrantes procedentes de Marruecos, mayoritariamente magrebíes y subsaharianos, y Ceuta continúa atrapada en una crisis que ya es migratoria, humanitaria, política y diplomática. La ciudad autónoma continúa marcando el ritmo de las portadas, pero el relato ha cambiado. Primero fueron las llegadas y las imágenes de la frontera desbordada. Después, los refuerzos policiales, las tensiones con Marruecos y la emergencia sanitaria. Ahora llega la fase de los traslados, los campamentos y los expedientes administrativos. Y, cuando parecía que todos los focos continuaban puestos sobre las playas de Ceuta, la Corona ha entrado discretamente en escena. Felipe VI aparece como una posible carta diplomática ante Mohamed VI. Una carta que, de momento, el Gobierno de Pedro Sánchez ha sondeado, pero todavía no ha decidido jugar.
La novedad de este viernes es la llamada operación traslado. El Gobierno ha habilitado campamentos y espacios provisionales con capacidad para unos 1.800 migrantes y ha empezado a reubicar a personas que durante semanas se habían instalado en las playas. La operación empezó con el desalojo de la playa de El Trampolín, pero la imagen de provisionalidad continúa siendo evidente: unas horas después, cerca de 500 migrantes subsaharianos habían vuelto. En medio de este escenario aparece un nuevo protagonista. Felipe VI asoma la cabeza en una crisis en la que hasta ahora había mantenido un discreto segundo plano, y lo hace simultáneamente en las portadas de dos diarios madrileños. La cuestión de fondo es delicada: si la diplomacia entre gobiernos no consigue desencallar la situación, ¿puede la relación entre las dos monarquías abrir una puerta?
El País abre con una exclusiva que sitúa directamente al rey en el tablero: "El Gobierno sondeó al rey sobre una llamada a Mohamed VI". Según el diario, un ministro de Pedro Sánchez planteó a Felipe VI la posibilidad de intervenir y el monarca se mostró dispuesto a hablar con el rey de Marruecos si el presidente español se lo pedía. La llamada, sin embargo, todavía no se ha producido. La información es especialmente significativa porque Felipe VI y Mohamed VI han mantenido históricamente una relación institucional que Madrid ha intentado utilizar en momentos delicados de las relaciones bilaterales. Ahora, sin embargo, el rey español entraría en escena en una crisis en la que Rabat es a la vez socio imprescindible para controlar la frontera y protagonista de las tensiones que la han desestabilizado.
La misma portada de El País muestra la otra cara de la crisis con una gran fotografía de los migrantes en la playa que los subsaharianos han convertido en su hogar durante estas semanas, y el titular "La policía desmantela El Trampolín y traslada a los primeros 1.400 inmigrantes a otros recintos". El diario explica que la ley y la jurisprudencia impiden las devoluciones masivas de los menores y que la limpieza de la playa quedó paralizada tras el regreso de centenares de personas.
La Razón también lleva a Felipe VI al centro del relato, pero lo hace mirando hacia el futuro inmediato: "Ceuta presiona a la Moncloa para que reciba al rey el 2 de septiembre". La ciudad quiere aprovechar la celebración de su día institucional para conseguir una visita del monarca, a pesar de que el Gobierno insiste en que, por ahora, las circunstancias no lo aconsejan. Si bien aseguran que no tienen problema con la visita real a la ciudad autónoma, quieren que se realice "cuando se den las circunstancias". Una visita de Felipe VI a Ceuta tendría inevitablemente una lectura política en Rabat, que reivindica la soberanía sobre la ciudad autónoma.
Y mientras la Corona emerge como posible pieza diplomática, las fotografías de las portadas explican una realidad mucho más terrenal. La misma escena se repite en varios diarios: agentes de la Policía Nacional indicando el camino a centenares de migrantes subsaharianos que abandonan la playa de El Trampolín. Cambian los titulares, pero casi no cambia la fotografía.
El ABC resume la nueva fase de la emergencia con "El Gobierno monta campamentos para meses de 'polvorín' en Ceuta". El diario pone el acento en la previsión de que la crisis no se resolverá rápidamente y en la necesidad de habilitar espacios para alojar durante un periodo prolongado a parte de las personas llegadas. Por debajo, el decano de la prensa conservadora asegura que "Ferraz exige a sus críticos en la ciudad autónoma 'velar por la imagen' del PSOE", lo cual implica hacer callar a los diputados díscolos. El Mundo es todavía más pesimista y titula: "La 'operación traslado' aboca a una odisea burocrática de años". El diario subraya las dificultades legales para determinar quién puede ser retornado, quién puede solicitar asilo y qué administración deberá gestionar cada uno de los expedientes. Tres semanas después de la entrada masiva, la frontera ya no es el único problema: ahora empieza la batalla de los papeles.
La fotografía prácticamente idéntica domina también La Vanguardia, que explica que "El Ejecutivo traslada 1.800 migrantes de la playa a centros provisionales de acogida". El diario catalán señala que unos 1.200 son subsaharianos y que la mayoría presentarán solicitudes de asilo. En la misma portada, sin embargo, el gran titular se lo lleva otra cuestión: "Utilizar la IA para trabajos escolares perjudica el aprendizaje", a partir de un estudio que concluye que el uso de tecnología puede mejorar las notas de los deberes, pero hacer caer un 20% los resultados en los exámenes.
El Ara mantiene Ceuta como gran protagonista con "El Gobierno intenta reubicar 1.700 inmigrantes en Ceuta". El diario destaca precisamente la fragilidad de la operación: la policía desaloja El Trampolín, pero unas 500 personas vuelven porque temen ser expulsadas. La frase del magistrado Joaquim Bosch que acompaña la portada resume uno de los grandes obstáculos del Ejecutivo: "La ley impide una expulsión indiscriminada".
El Periódico busca, en cambio, las raíces de la crisis actual y revela que "España frenó un plan de seguridad de Ceuta a raíz del deshielo con Marruecos". Según el diario, el proyecto había nacido después de la entrada masiva de migrantes de 2021 y pretendía reforzar la vigilancia de mezquitas, suministros y accesos a las ciudades autónomas, pero los preparativos se interrumpieron después del cambio de posición español sobre el Sáhara Occidental. La portada combina esta información con la fotografía de las tormentas en el Mediterráneo y el regreso de la lluvia después de semanas de calor. Quien prácticamente se escapa de la fotografía repetida del día es El Punt Avui, que dedica la portada al dossier "Leer sin leer", sobre el auge de los audiolibros y el futuro de un sistema de lectura casi centenario, y lo que destaca de la jornada de ayer es el cambio de tiempo, la bajada de las temperaturas y un temporal que golpea.
También hay vida más allá de Ceuta. El País y El Periódico destacan el endurecimiento de la ofensiva de Donald Trump contra Irán, con una nueva "guerra económica" destinada a asfixiar Teherán después de meses de conflicto sin resultados decisivos. En clave internacional, El País y Ara recogen igualmente la condena a cadena perpetua de Xu Jiayin, fundador del gigante inmobiliario Evergrande, uno de los grandes símbolos de la crisis del ladrillo chino. Y en un registro mucho más ligero, La Vanguardia y La Razón miran hacia la monarquía británica con el posible regreso al Reino Unido de los duques de Sussex, Enrique y Meghan, un movimiento que podría abrir un nuevo capítulo en su complicada relación con la familia real.
