Más de 1,6 millones de alumnos han comenzado el curso 2026-2027 en los centros educativos de Catalunya, que lo inician con más profesionales y nuevos recursos para dar respuesta a las necesidades de un sistema educativo cada vez más diverso.
En total, la plantilla estructural alcanzará los 94.422 profesionales, entre personal docente, personal de atención educativa y personal de administración y servicios. Son 1.830 profesionales más que a inicios del curso pasado, un refuerzo que permite ampliar la capacidad de los centros en ámbitos especialmente sensibles como la acogida del alumnado recién llegado, la educación inclusiva o la atención a las necesidades específicas de apoyo educativo.
En el caso de las plazas docentes, estas se elevan al inicio del curso a un total de 85.052, lo que representa 1.103 más que el curso pasado. En los últimos cinco años, las plazas docentes han aumentado en 7.799 en toda Catalunya.

Más aulas de acogida para un alumnado cada vez más diverso
Uno de los principales refuerzos de este curso se concentra en las aulas de acogida, un recurso clave para facilitar la incorporación de los alumnos recién llegados al sistema educativo. Este septiembre se incorporan 500 dotaciones para las aulas de acogida, de manera que Catalunya contará con 2.141 de estos espacios de apoyo, 1.400 más que hace veinte años. La ratio máxima de estas aulas se limita a 18 alumnos, con el objetivo de facilitar una atención más personalizada durante los primeros meses de incorporación al sistema.
El acompañamiento no termina cuando el alumno deja estos espacios de apoyo. El nuevo curso incorpora también 50 dotaciones para reforzar la acogida en la formación profesional básica y 50 más para ofrecer apoyo lingüístico en el aula ordinaria a los alumnos que ya han completado esta primera etapa, pero que todavía necesitan reforzar las competencias lingüísticas.
De esta manera, el refuerzo de la acogida se plantea como un proceso gradual: facilitar la llegada, reforzar el aprendizaje de la lengua y garantizar que el alumnado pueda continuar progresando dentro del aula ordinaria.

Más recursos para avanzar hacia una educación inclusiva
La respuesta a la diversidad también pasa por reforzar los recursos destinados al alumnado con necesidades educativas específicas. Los centros de educación especial incorporarán 204 nuevas plazas, equivalentes a 80 grupos, con una inversión de 6,3 millones de euros. También se pondrán en marcha tres centros bilingües de lengua de signos catalana, pensados para que el alumnado sordo pueda desarrollar sus competencias en un entorno educativo especializado.
Asimismo, el Departament ampliará el programa APPA, destinado a detectar necesidades de aprendizaje. Después de haberse aplicado en 1º y 3º de primaria el curso pasado, este año llegará también a 5º, de modo que las pruebas permitirán llegar a 36.000 alumnos. Detectar estas dificultades de manera temprana permite a los centros actuar antes y ajustar los recursos educativos a las necesidades de cada alumno.
En las primeras etapas educativas, el refuerzo también se traduce en 582 nuevas plazas públicas de 0 a 3 años, creadas en colaboración con el mundo local.

Centros que se renuevan para afrontar nuevos retos
La mejora de los recursos educativos también pasa por los espacios donde cada día se desarrolla la actividad lectiva. Para el curso 2026-2027, siete centros educativos iniciarán la actividad en nuevos edificios, mientras que durante los próximos meses estarán en construcción seis grandes actuaciones.
La renovación de los equipamientos educativos permite ampliar y actualizar la red de centros y dar respuesta a las necesidades de una comunidad educativa que también evoluciona. Nuevos espacios para el aprendizaje, pero también equipamientos pensados para facilitar una atención más adecuada a la diversidad del alumnado y a las nuevas formas de enseñar y aprender.
Preparar los centros para la escuela del futuro
El sistema educativo también incorpora para este curso medidas ante uno de los grandes cambios que está transformando la educación: la llegada de la inteligencia artificial. Durante este mes de septiembre, el Departament publicará unas Orientaciones para el uso de la inteligencia artificial en los centros educativos, dirigidas a alumnado, profesorado, centros y familias.
El objetivo es ofrecer un marco común para que esta tecnología se pueda incorporar de manera responsable y segura. Las orientaciones establecerán, entre otros aspectos, que los menores de 14 años no deberían utilizar de manera autónoma las herramientas de IA de propósito general que no estén pensadas específicamente para entornos educativos, mientras que entre los 14 y los 18 años será necesaria autorización.

También se pondrá el foco en la protección de datos y en las prohibiciones establecidas por la normativa europea. En cuanto al trabajo de investigación, el uso de la IA será posible siempre que se haga constar de manera documentada y se verifiquen sus aportaciones.
Más apoyo para los profesionales y las direcciones de los centros
La mejora del sistema educativo también requiere reforzar a las personas que forman parte de él. En este sentido, el curso incorporará una línea de bienestar profesional dirigida a los docentes, con un equipo de psicólogos y otros profesionales que ofrecerán herramientas para la gestión del aula y la prevención del desgaste emocional.
También se desplegarán profesionales sanitarios para garantizar la atención al alumnado con enfermedades crónicas y necesidades de cuidados durante el horario escolar. Después del éxito del pilotaje del curso pasado, este curso 2026-2027 el servicio se extenderá al 50% de los centros educativos de Catalunya y el próximo curso llegará al 100% de los centros.
Y para que las direcciones puedan concentrar más esfuerzos en el liderazgo pedagógico, se iniciará un plan piloto en tres territorios para incorporar la figura del gestor-administrador de centro, que asumirá parte de las tareas económicas, presupuestarias y de contratación.
La vuelta a las aulas ha arrancado, así, con más profesionales para atender la diversidad, más recursos para facilitar la acogida y nuevos equipamientos para adaptar los centros a las necesidades de una comunidad educativa que también está cambiando.
Imagen principal: El curso escolar 2026-2027 contará con más de 1,6 millones de alumnos en Catalunya / Departament d'Educació