La Diada Nacional de Catalunya de este 2026 ha comenzado con tensión en el Fossar de les Moreres, en el centro de Barcelona, donde Aliança Catalana había convocado su tradicional acto de ofrenda floral. La presidenta del partido y diputada en el Parlament, Sílvia Orriols, y el candidato de la formación por Barcelona en las elecciones del próximo mes de mayo, Jordi Aragonès, han participado en un acto fuertemente blindado por los Mossos d'Esquadra y rodeado por una protesta con centenares de personas en varios puntos cercanos a la céntrica plaza, uno de los puntos neurálgicos de la conmemoración del asedio borbónico de 1714.
Se han vivido varios momentos de tensión, los Mossos han tenido que realizar cargas para contener a los manifestantes y evitar que entraran en el Fossar y se han realizado tres detenciones. Además, también se han interceptado a dos mujeres que querían lanzar pintura desde una terraza de la catedral y a cuatro hombres que se han colado en la plaza y han lanzado pintura a los militantes de Aliança. El momento más complicado ha sido la salida de Orriols, cuando un grupo de incontrolados le ha lanzado botellas y piedras.
Decenas de personas han bloqueado el Fossar
Varios grupúsculos de izquierdas habían convocado una concentración con el objetivo declarado de impedir que Aliança Catalana, a quien tildan "de extrema derecha", celebrara el acto en el Fossar de les Moreres. Un grupo numeroso de manifestantes ha ocupado buena parte del paseo del Born y los diferentes accesos a la plaza para intentar bloquear la entrada de los militantes nacionalistas.
A pesar de la protesta, la ofrenda se ha podido celebrar gracias al amplio dispositivo desplegado por los Mossos d'Esquadra. Agentes de la Brigada Móvil (Brimo) han blindado los accesos al Fossar y han mantenido separados a los manifestantes de los simpatizantes de Aliança Catalana, muchos de los cuales habían llegado a Barcelona desde varios puntos de Catalunya en autobuses. El acceso se ha realizado por algunos de los callejones que dan a la plaza de Pla de Palau, donde la policía catalana ha desplegado también un numeroso grupo de agentes antidisturbios para evitar el acceso de los manifestantes al interior de la plaza durante el acto de Aliança.
Cargas para evitar que rompieran el cordón policial
La tensión ha aumentado cuando algunos manifestantes han intentado romper la línea policial y acceder al interior del Fossar. Los agentes de la Brigada Móvil han realizado varias cargas puntuales para contenerlos y mantener los accesos cerrados. En una de estas intervenciones, los Mossos también se han llevado la pancarta que encabezaba la protesta y han realizado tres detenciones.
La movilización ha continuado estática en los puntos donde bloqueaban el acceso al Fossar y, pasadas las siete de la tarde, casi tres horas después del inicio de la concentración, el paseo del Born todavía continuaba lleno de manifestantes y los Mossos mantenían restringidos los accesos al Fossar de les Moreres.
Polvo de pintura contra los militantes de Aliança Catalana
Otro de los momentos de máxima tensión se ha producido durante los discursos de Orriols y Aragonès. Tres personas que habían conseguido entrar en la plaza haciéndose pasar por militantes de Aliança Catalana han lanzado polvo de pintura contra los asistentes. Varios simpatizantes del partido han reaccionado tirándolos al suelo, hasta que los Mossos d'Esquadra han podido intervenir, extraerlos de la plaza y separarlos de los militantes. Los Mossos han identificado a los cuatro jóvenes que se han colado en el interior del Fossar y han quedado investigados por desórdenes públicos. Antes del acto, los Mossos han interceptado a dos mujeres en una terraza de la Catedral del Mar con dos maletas. Una maleta tenía un extintor que contenía pintura preparada para lanzar contra la militancia de Aliança. Las dos mujeres también han sido denunciadas por desórdenes públicos por los Mossos.
Durante todo el acto, desde el exterior de la plaza se han oído gritos contra Aliança Catalana, contra el fascismo y contra Sílvia Orriols, que también ha recibido varios insultos. En el interior, los militantes han respondido con cánticos a favor de una "Catalunya catalana" y reclamando que la líder del partido se convierta en la nueva presidenta de la Generalitat.
Complicada salida de Orriols
Pocos minutos antes de las siete de la tarde, los Mossos han acompañado a los militantes de Aliança Catalana hasta el exterior del Fossar. Orriols ha continuado después en una carpa del partido, donde ha hablado con los asistentes y se ha hecho fotografías con los simpatizantes, mientras el dispositivo policial mantenía a los dos grupos separados.
Uno de los momentos más críticos del dispositivo era la salida de la militancia de Aliança Catalana hacia los autocares. Varios grupos de personas se han concentrado en Pla de Palau para increpar a la gente que salía y también a la presidenta del partido, Sílvia Orriols, que ha tenido que ser escoltada por efectivos de los Mossos, de paisano y uniformados, hasta que ha podido llegar al autocar que la tenía que devolver a Ripoll. La planificación de este momento preveía que Orriols saldría entre la militancia de su pueblo, pero finalmente lo ha hecho la primera y sola, solo acompañada de su pareja y los escoltas.
En Pla de Palau ha recibido lanzamientos de botellas y piedras, pero no ha resultado herida. Finalmente, ha podido llegar al autocar, que varias personas han rodeado. Los Mossos han hecho maniobras con agentes de orden público para retirar a los manifestantes y, alrededor de las ocho de la tarde, sin incidentes graves, el autobús ha podido arrancar. También lo han hecho el resto de vehículos con militancia de Aliança Catalana.
Aunque se han vivido momentos de alta tensión, el dispositivo de los Mossos ha funcionado y ha evitado el choque directo entre los militantes de Aliança y los concentrados en los accesos del Fossar. Lamentablemente, ya es habitual que, a ambos lados, se increpen a periodistas y fotoperiodistas mientras hacen su trabajo. Hoy, en el Fossar, se ha vuelto a repetir, como también pasó el año pasado.