Mensaje de confianza y autoestima del president de la Generalitat, Salvador Illa, en el que ha destacado las posibilidades de futuro de Catalunya. El habitual discurso institucional del president con motivo del 11 de Setembre ha servido para instar a renovar la confianza en el país y sus instituciones, en un momento que ha descrito como trascendental a escala internacional. Al hilo de los desafíos que deben afrontar Europa y el mundo, Illa ha subrayado la capacidad de integración de Catalunya. "No podemos permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia en Catalunya. En nuestra casa el odio no tiene cabida. En Catalunya sabemos que el bien y la esperanza trazan un camino más sólido y nos hacen un país más humano y más fuerte", ha advertido en una referencia implícita al crecimiento de la ultraderecha y los discursos xenófobos.
El president ha señalado diferentes ejemplos de ámbitos en los que Catalunya sobresale y ha asegurado que detrás aparece siempre un latido común y un mismo sentimiento de pertenencia: "El mismo sentido colectivo, fraternal y humano de país. En Catalunya somos y queremos seguir siendo un solo pueblo. Porque la nación es el consenso renovado de la ciudadanía a favor de la convivencia y del bien común".
Alzar la mirada
Aprovechando que este año se celebra el regreso del president Josep Tarradellas del exilio, Illa ha recogido unas palabras que pronunció el veterano político republicano aquel día en el balcón de la Generalitat en las que instaba a Catalunya a ser la avanzada del bienestar, la prosperidad y la democracia de todos los pueblos de España; y a partir de aquí ha añadido que hoy Catalunya debe ser la avanzada del resto de países de Europa y del mundo.
"Haremos grande Catalunya si no nos limitamos a mirarnos el ombligo y a encogernos. Todo lo contrario: alcemos la mirada", ha reclamado el jefe del ejecutivo catalán, que ha instado a tomar conciencia del momento trascendental que vive el mundo y la necesidad de implicarse en las soluciones y las nuevas oportunidades. Se ha referido a las situaciones generadas por el conflicto en Ucrania, la irrupción de la inteligencia artificial o el cambio climático, y ha asegurado que Catalunya se está preparando bien y con ambición para afrontarlos con solvencia, pero siempre "al lado de la paz y de los valores fundacionales de la Unión Europea".
Unidad
Además, reiterando una llamada que ha repetido con insistencia los días previos a la Diada, ha instado a actuar con "unidad de país", como se mostró en la Diada de 1976 en Sant Boi, o como se ha evidenciado este verano en la lucha contra los incendios. "Este sentido de país lo tenemos que trasladar a ámbitos cruciales para nuestra prosperidad. Ámbitos que durante demasiado tiempo no han recibido ni los recursos ni la prioridad adecuadas y que ahora estamos determinados a resolver: la educación, las infraestructuras, el acceso a la vivienda o el nuevo modelo de financiación autonómica", ha enumerado. De nuevo, en este punto ha lanzado un aviso a Junts, imprescindible para garantizar la aprobación del nuevo modelo de financiación en el Congreso, y ha advertido que "si cada uno se limita a su propio interés, Catalunya pierde".
Junto a las llamadas a la unidad y a la confianza en el futuro, Illa ha reclamado elevar el listón de la propia exigencia y excelencias colectivas, dado que Catalunya ha demostrado con creces a lo largo de la historia que es capaz "de lo bueno y mejor" y ni el conformismo ni el pesimismo forman parte del talante de los catalanes. "Somos gente trabajadora, con empuje, con valores y con imaginación", ha remachado.