La portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Anna Grau, augura un "mal final" a Junts, al considerar que "no habrá manera humana de satisfacer al electorado", en referencia a lo que puedan conseguir negociando con Madrid. Según Grau, el independentismo ha entrado en "una insatisfacción crónica de la cual es muy difícil salir" por las "posiciones maximalistas", especialmente Junts. En una entrevista con la ACN, la portavoz de la ya casi extinta formación derechista valora que estas posiciones han llevado al independentismo a ser "rehén de Pedro Sánchez", ya que "no pueden pactar con nadie más". Grau prevé "un Tinell a escala nacional", en referencia al pacto que dio lugar al primer tripartito (2003), y descarta cualquier acuerdo con el PP.
A la espera de iniciar formalmente las conversaciones para la investidura de Pedro Sánchez, ERC y Junts ya han puesto encima de la mesa algunas de sus condiciones, como una ley de amnistía o un referéndum. En este contexto, Anna Grau alerta de que "el conjunto de partidos nacionalistas tiene un problema" que los ha vertido a "posiciones maximalistas" en la negociación. "Se han pasado de frenazo, se han pasado de dosis, y tienes que pedir que tu electorado lo considere aceptable", asegura la portavoz de Cs, que mira especialmente hacia Junts. "Hoy día ya se ha entrado en la dimensión desconocida, en una insatisfacción crónica de la cual es muy difícil salir", remacha. En esta línea, la portavoz parlamentaria de Cs añade que "la única manera de anestesiarlo y justificarlo" ante sus votantes por parte del soberanismo es "pedir cosas cada vez más extremas".
"La satisfacción mayor que puede ofrecer Puigdemont a su electorado es la de reventar una investidura. Ya ni siquiera conseguir cosas a cambio", ha afirmado la portavoz de Ciutadans. La diputada en el Parlament lo contrapone con la política de los años 90. En este sentido, señala que Jordi Pujol negoció con José Maria Aznar la supresión del servicio militar obligatorio. "Puede parecer una tontería, pero los millones de españoles que tenían que hacer la 'mili' lo consideraron una conquista importante", afirma Grau, que añade que los partidos independentistas "tendrán que bajar de la parra en algún momento".
Guiño al PSC
Anna Grau se muestra "muy crítica" con el PSC, que considera que "se ha tragado bastantes más sapos que ERC" en los pactos de los últimos meses con el Govern de Aragonès. En este sentido, la portavoz de Cs afirma que los socialistas "no tendrían que haber permitido nunca ciertas cosas", como la política lingüística en la escuela. "Podrían haber encontrado otras maneras de entenderse con los nacionalistas sin tener que hacer ciertas concesiones", indica. A pesar de todo, Grau también reivindica que los dos partidos han demostrado "capacidad de entenderse", con pactos como el gobierno municipal de Santa Coloma de Gramenet. En este municipio acordaron con la alcaldesa socialista Núria Parlon la incorporación al ejecutivo con las carteras de seguridad y promoción económica. "El PSC haría mejor de entenderse con nosotros que con otra gente", concluye al respecto.
Aragonès, "acorralado", pero no adelantará elecciones
Con respecto a la legislatura catalana, Anna Grau señala que "ya hacía tiempo que sufríamos un bloqueo institucional tenaz", pero descarta que el presidente Pere Aragonès adelante las elecciones en el Parlamento. No le ve "ninguna intención" de convocarlas. "La experiencia nos dice que, cuando la gente se ve acorralada, no tiene nada de prisa", apunta la portavoz de Cs, que sostiene que, al jefe de Gobierno, "el marco político le es hostil". "Podría pasar que el señor Aragonès adelantara elecciones y al día siguiente la situación fuera la misma", constata la dirigente de la formación derechista. Lo contrapone con el adelanto electoral de Pedro Sánchez, que "interpretó que podía frenar el crecimiento previsible del PP" y que "le ha servido para bloquear a sus rivales". De cara al nuevo curso político que arranca en septiembre, Anna Grau "da por hecho" que no habrá nuevos presupuestos de la Generalitat y que se prorrogarán los que hoy están en vigor. Después de las negociaciones complicadas por las cuentas de este año, no ve las "condiciones" para que Aragonès presente un nuevo proyecto y lo pueda acordar con el PSC y Junts.