El permiso por puntos se ha consolidado como uno de los principales instrumentos de la DGT para fomentar una conducción más segura y responsable. Desde su implantación, el sistema combina sanción y pedagogía, penalizando las conductas más peligrosas pero también ofreciendo mecanismos para recuperar el saldo perdido. En este contexto, la normativa actual introduce un criterio más claro para que los conductores puedan volver a disponer de sus puntos sin necesidad de realizar trámites adicionales.

No es ningún secreto que la pérdida de puntos genera preocupación, especialmente entre quienes dependen del vehículo en su actividad diaria. Sin embargo, la DGT contempla la recuperación automática del saldo inicial siempre que el conductor mantenga un comportamiento adecuado durante un periodo determinado. La clave reside en el tiempo transcurrido sin cometer nuevas infracciones que conlleven detracción de puntos.

Dos años sin infracciones graves para volver a 12 puntos

El funcionamiento del sistema es sencillo. Si un conductor pierde puntos como consecuencia de una infracción grave o muy grave, puede recuperarlos automáticamente si permanece dos años sin cometer nuevas infracciones que supongan pérdida de puntos. Transcurrido ese plazo, la DGT restablece el saldo inicial de 12 puntos sin que el interesado tenga que realizar ningún curso ni gestión administrativa.

Este mecanismo opera de forma automática en los registros del organismo. La recuperación no exige solicitud previa ni intervención directa del conductor. Basta con que durante ese periodo no se registren nuevas sanciones que impliquen detracción. En este sentido, el sistema refuerza la idea de que el permiso por puntos no solo castiga, sino que también reconoce la mejora en el comportamiento al volante.

DGT / Foto: Efe

La situación cambia cuando la infracción que originó la pérdida fue calificada como muy grave. En ese caso, el plazo exigido por la DGT para recuperar el saldo completo se amplía a tres años sin cometer nuevas infracciones que resten puntos. Solo tras ese periodo se restablecen automáticamente los 12 puntos iniciales.

Un modelo más claro y fácil de cumplir

La regulación anterior resultaba más compleja y rígida en determinados supuestos, lo que generaba dudas entre los conductores sobre los plazos exactos de recuperación. Con la actualización normativa, la DGT ha simplificado el esquema y ha establecido criterios más comprensibles. Ahora los tiempos están claramente definidos: dos años sin infracciones graves permiten volver al saldo completo; tres años si la falta fue muy grave.

Cabe destacar que esta recuperación automática es independiente de los cursos de sensibilización y reeducación vial que permiten obtener puntos adicionales de forma voluntaria. En el caso que regula la DGT, el simple transcurso del tiempo sin nuevas sanciones es suficiente para restablecer la situación inicial. Se trata de un enfoque que prioriza la constancia en la conducción responsable por encima de trámites formales.

El sistema también mantiene su función disuasoria. Durante el periodo de espera, cualquier nueva infracción que implique pérdida de puntos reinicia el cómputo, lo que obliga al conductor a mantener una conducta ejemplar de forma continuada. De esta manera, la DGT combina flexibilidad con exigencia, premiando la disciplina sostenida.

La posibilidad de recuperar los puntos sin hacer nada más que respetar las normas supone un cambio significativo respecto a etapas anteriores, en las que el procedimiento resultaba menos transparente. Ahora el modelo es más claro, más previsible y más fácil de cumplir. La DGT consolida así un permiso por puntos que no solo sanciona, sino que también ofrece una vía objetiva de rehabilitación basada en el tiempo y en la responsabilidad al volante.