La Dirección General de Tráfico ha lanzado un aviso sobre un riesgo cada vez más habitual en las ciudades españolas: el uso inadecuado del teléfono móvil por parte de los peatones. Aunque tradicionalmente la atención se ha centrado en los conductores, Tráfico recuerda que los peatones también forman parte activa de la seguridad vial y que determinadas conductas pueden tener consecuencias graves.
El uso del móvil mientras se camina, se cruza un paso de peatones o se circula por zonas con tráfico se ha convertido en una de las principales fuentes de distracción, especialmente en entornos urbanos.
Una distracción que va en aumento
Mirar el móvil mientras se camina es una acción cotidiana para muchos, pero la DGT advierte de que esta práctica reduce de forma notable la atención al entorno. Mensajes, redes sociales o llamadas pueden hacer que el peatón deje de percibir señales acústicas, semáforos o la presencia de vehículos.
Este tipo de distracciones es especialmente peligrosa en cruces, rotondas urbanas y pasos de peatones, donde unos segundos de falta de atención pueden ser suficientes para provocar un accidente.
El peatón también tiene responsabilidad
Aunque el peatón es el usuario más vulnerable de la vía, la DGT recuerda que también tiene obligaciones. Cruzar sin mirar, hacerlo fuera de los pasos habilitados o caminar distraído con el móvil incrementa el riesgo, incluso cuando el peatón tiene prioridad.

Desde Tráfico se insiste en que la seguridad vial no depende solo de los conductores, sino del comportamiento de todos los usuarios de la vía.
Riesgos reales en ciudad
Los entornos urbanos concentran la mayor parte de este problema. Tráfico intenso, bicicletas, patinetes eléctricos y vehículos de reparto conviven en espacios cada vez más compartidos. En este contexto, caminar distraído puede provocar:
- Atropellos en pasos de peatones
- Colisiones con bicicletas o patinetes
- Caídas por no percibir obstáculos
- Invasión involuntaria de la calzada
El riesgo aumenta durante horas punta, con lluvia o de noche, cuando la visibilidad es menor.
Especial atención a jóvenes y personas mayores
La DGT señala que hay dos colectivos especialmente afectados. Por un lado, los jóvenes, más acostumbrados al uso constante del móvil y a caminar pendientes de la pantalla. Por otro, las personas mayores, que pueden tener una capacidad de reacción más limitada ante un imprevisto.
En ambos casos, la distracción puede resultar especialmente peligrosa, ya que reduce el tiempo de respuesta ante cualquier situación de riesgo.
No solo es una cuestión de multas
Aunque en algunos casos el uso indebido del móvil por parte de peatones puede ser sancionado, el objetivo principal de este aviso no es recaudatorio. La DGT insiste en que se trata de un problema de prevención y concienciación, ya que los accidentes con peatones suelen tener consecuencias graves.
Un atropello a baja velocidad puede provocar lesiones importantes, y a velocidades medias o altas, el riesgo de fallecimiento se dispara.
Recomendaciones básicas para peatones
Ante esta situación, Tráfico recuerda una serie de recomendaciones sencillas que pueden evitar muchos accidentes:
- Guardar el móvil al cruzar la calle
- Detenerse en un lugar seguro si es necesario consultar el teléfono
- Respetar semáforos y señales
- Evitar auriculares con volumen alto en zonas de tráfico
- Asegurarse de que los vehículos se han detenido antes de cruzar
Son gestos simples que reducen de forma notable el riesgo.
Un problema que va más allá del coche
El aviso de la DGT refleja una realidad clara: la seguridad vial ya no es solo un asunto de coches. La convivencia entre peatones, ciclistas, patinetes y vehículos exige más atención que nunca.
La distracción al volante es peligrosa, pero la distracción caminando también lo es, especialmente en ciudades cada vez más densas y con tráfico más complejo.
Concienciación como clave
La DGT insiste en que la clave está en la concienciación y el sentido común. Levantar la vista del móvil durante unos segundos puede marcar la diferencia entre un cruce seguro y una situación de riesgo.
En la vía pública, la atención es una forma de protección. Y en el caso de los peatones, mirar antes de cruzar sigue siendo la norma más importante.