A diferencia de lo que ocurría hace ya unos años, los coches con motor diésel no pasan precisamente por su mejor momento. Hubo un tiempo en el que este tipo de coches triunfaban en nuestro país entre otras cosas porque este tipo de combustible podía presumir de ser más barato que la gasolina y, sobre todo, permitir circular durante más kilómetros.
Sin embargo, el aumento de las restricciones a este modelo y el hecho de que hayan aparecido en el mercado infinitas opciones para lograr la etiqueta ECO y, sobre todo, muchos motores híbridos que permiten también tener un consumo tan bajo como los diésel pero a su vez gozando de los privilegios de lucir esa etiqueta, ha provocado que el diésel esté cayendo cada vez más en picado en nuestro país.
Una prueba de ello es que, en este pasado mes de febrero, la cuota de mercado de los diésel se ha quedado por debajo del 14 %, entre otras cosas porque en este mes de febrero de 2023 las ventas de los días han caído casi un 10 % respecto a las ventas de este mismo tipo de coches en el mes de febrero de 2022.
Audi sigue teniendo en los diésel una muy buena arma en España
Eso sí, cabe destacar que, a diferencia de lo que ocurre en la gran mayoría de los fabricantes, Audi, un fabricante premium, sigue apostando de forma más clara por este tipo de modelos. Una apuesta que ha provocado que, por ejemplo, en este pasado mes de febrero, el fabricante alemán pueda presumir de tener ni más ni menos que tres de sus modelos entre los 10 más vendidos con este tipo de combustible en las carreteras españolas.
El diésel más vendido en España en febrero ha sido el Audi Q3, uno de los modelos que a su vez ha podido presumir de ser de los más vendidos dentro de la categoría de los premium en el ranking general de ventas y, a su vez, uno de los Top ventas de la marca alemana en nuestro país desde hace ya mucho tiempo.
Con más de 740 matriculaciones, este modelo se ha impuesto al Volkswagen Tiguan y el Dacia Duster, los otros dos diésel que completan el podio. Es más que evidente, entre otras cosas porque la industria automóvil se está dirigiendo hacia ese camino, que los diésel van a acabar desapareciendo incluso antes que los modelos con motor de gasolina. Es por eso que ya son muchos los que no se extrañan al ver como este tipo de modelos están perdiendo peso poco a poco y de forma constante en España.
