Los países de la OTAN se han ido alejando, uno tras otro, de las peticiones de Donald Trump de participar en la misión de Estados Unidos para abrir el estrecho de Ormuz. Cómicos estadounidenses, como Jimmy Fallon, han bromeado con este rechazo hacia su presidente, pero a él, parece que no le han hecho mucha gracia. En un mensaje publicado este viernes en su red social, Truth Social, Trump ha prometido venganza contra los países que ahora le dan la espalda. Si durante esta semana había dicho que, en realidad, no necesitaba la ayuda de otros estados para conseguir su objetivo, ahora, el mensaje va en una alta dirección: “No nos quieren ayudar a abrir el estrecho de Ormuz; una simple maniobra militar que es la única razón de estos elevados precios del petróleo. Una cosa que para ellos sería tan fácil de hacer y con tan poco riesgo. ¡Cobardes! Nosotros lo recordaremos”, ha escrito indignado, para después añadir que, sin Estados Unidos, la OTAN es un “tigre de papel”. 

A ojos de Trump, los países de la Alianza no han querido unirse a la lucha para detener a Irán, un país con capacidad nuclear, y ahora que “la batalla ha sido ganada militarmente, con mucho peligro para ellos, se quejan por los altos precios del petróleo que se ven obligados a pagar”. Concretamente, Trump proponía a los países de la OTAN (pero también a otros estados como Australia, Japón o Corea del Sur) la creación de una coalición militar para asegurar la navegación en la ruta, que supone el 20 % del comercio marítimo global de hidrocarburos. Según ha explicado él mismo, estos países le han trasladado que “no desean involucrarse” en la guerra, que comenzó a finales de febrero con el ataque conjunto de EE. UU. e Israel sobre Irán, en el cual murió su líder supremo, Alí Khamenei. Todo ello, a pesar de que, siempre según Trump, "casi todos los países están firmemente de acuerdo con nuestras acciones y consideran que no se puede permitir que Irán esté en posesión de armas nucleares”. 

Demanda de la administración Trump contra Harvard

Por otro lado, este viernes, la administración Trump ha vuelto a demandar a la prestigiosa Universidad de Harvard por haber, presuntamente, discriminado a los alumnos judíos e israelíes. Según el gabinete de Trump, después del ataque de Hamás sobre Israel el 7 de octubre de 2023, los estudiantes fueron acosados y agredidos físicamente. Además, consideran que la universidad mostró indiferencia hacia este entorno hostil. Concretamente, han presentado una querella ante el tribunal federal de Boston, haciendo referencia a las protestas a favor del pueblo palestino que hubo en el campus: “Permitieron que manifestantes antiisraelíes ocuparan sus bibliotecas y que hubiera un campamento contra el país durante veinte días”. Además, les reprochan que hubieran sancionado a los estudiantes que formaron parte de estas protestas.