El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha desmarcado esta madrugada del ataque de Israel al campo de gas natural de Pars Sur, el yacimiento de gas natural más grande del mundo, compartido entre Irán (South Pars) y Catar (North Field). Israel bombardeó este miércoles las instalaciones industriales de la costa de Asaluyé, en el suroeste de Irán, proveedora del 70% del gas doméstico que utiliza el régimen persa, un pilar de la economía iraní y una pieza clave de la seguridad energética global y del suministro de gas natural licuado (GNL). Irán acusó directamente a las fuerzas estadounidenses e israelíes de haber bombardeado las instalaciones industriales, en una escalada clara hacia la infraestructura energética civil, y Teherán respondió con ataques a Catar y a los Emiratos Árabes Unidos. Trump, sin embargo, ha salido al paso esta madrugada en una publicación en la red Truth Social en la que se desliga del ataque y asegura que desconocía los planes israelíes. “Israel, enfurecido por lo que ha pasado en Oriente Próximo, atacó una importante instalación en Irán conocida como el campo de gas Pars Sur”, y que “solo una pequeña parte resultó dañada”. El presidente ha insistido en que su país no tenía “conocimiento previo del ataque” y que “Irán, sin conocer los hechos, respondió atacando injustificadamente una parte de la planta de gas natural licuado de Catar”. Y Catar es una línea roja para Trump, que ha asegurado que “Israel no volverá a atacar el campo de gas Pars Sur, de importancia vital, a menos que Irán decida imprudentemente atacar un país inocente, en este caso Catar”, añadió el republicano. En caso contrario, ha amenazado con que “los Estados Unidos, con o sin la ayuda de Israel, destruirán completamente el yacimiento de Pars Sur con una potencia sin precedentes para Irán. No quiero autorizar este nivel de violencia y destrucción por las consecuencias a largo plazo que tendrá para el futuro de Irán, pero si la planta de GNL de Catar vuelve a ser atacada, no dudaré en hacerlo”.
El mensaje de Trump negando la implicación de Estados Unidos sobre los ataques a infraestructuras energéticas civiles iraníes, e insistiendo en que Qatar no tuvo nada que ver, se interpreta como un intento de reducir la implicación de los aliados del Golfo que dependen del comercio de sus hidrocarburos a través del estrecho de Ormuz, y frenar la escalada del precio del petróleo. Pero diversos medios norteamericanos citan a responsables del Pentágono y de la administración Trump que reconocen que Washington sí tuvo conocimiento previo del ataque israelí, aunque no participó militarmente. Los ataques iraníes a Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, en respuesta a los bombardeos de Israel sobre Pars Sur, provocaron un incendio considerable en la refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado del país, así como en un depósito de combustible para aviones en Riad y en una refinería de Baréin. El Gobierno de Qatar informó que la defensa civil atendió el incendio que provocó “graves daños” en Ras Laffan. La consecuencia económica del ataque a Pars Sur ha disparado el precio del petróleo, que se ha sumado a la subida a raíz de la guerra en el Golfo, lo que ha generado preocupación por suponer una amenaza directa a la seguridad energética mundial.
Una segunda ola de ataques sobre Qatar
La tensión global ha aumentado a causa de estos ataques, y las amenazas de Trump, de momento, no parecen haber minado las intenciones de Irán. QatarEnergy ha informado, a través de las redes sociales, que esta madrugada las instalaciones de GNL han vuelto a ser atacadas con misiles, causando graves daños a la planta Pearl TGL, provocando incendios de gran magnitud y daños adicionales considerables. Los equipos de emergencias se desplegaron para contener los daños, sin que se registraran víctimas.
La Ciudad Industrial de Ras Laffan de QatarEnergy, al norte de Doha, el principal sitio de Qatar para la producción de gas natural licuado y gas a líquido, así como la terminal de exportación de GNL más grande del mundo, ha sido fuertemente atacada esta noche por misiles balísticos disparados por Irán.… pic.twitter.com/Ax9WaOjDAK
— OSINTdefender (@sentdefender) March 18, 2026
Pero Irán parece decidido a continuar atacando las instalaciones energéticas de los países del Golfo. La refinería Saudi Aramco-Exxon en Yanbu fue objetivo de un ataque aéreo iraní. Según una fuente del sector, la refinería SAMREF de la petrolera Saudi Aramco, situada en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, fue objetivo de un ataque aéreo, aunque el impacto fue mínimo. Anteriormente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán emitió una advertencia de evacuación para varias instalaciones petroleras en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, incluida SAMREF, que es una empresa conjunta entre Saudi Aramco y Exxon Mobil. Actualmente, Yanbu es la única vía de exportación de petróleo crudo de los países árabes del Golfo, ya que Irán ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, el estrecho paso marítimo que comparte con Omán, por donde normalmente fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
🇮🇷🇸🇦 NASA FIRMS now confirms an active fire at the Yanbu oil refinery on Saudi Arabia's Red Sea coast, following Iranian claims of a missile strike on the facility.
— DD Geopolitics (@DD_Geopolitics) March 19, 2026
Iran has hit both coasts of Saudi Arabia and a neighboring Gulf state's crown energy asset in a single day.
Yanbu… pic.twitter.com/zPNuKwN22e