Es de los meses más felices en la vida de Elon Musk y sus negocios. La salida de SpaceX a la bolsa ya casi es una realidad y está lista para debutar con el comienzo de una oferta pública inicial que se está produciendo antes del próximo mes. Lo que no solo se resume en un acto de felicidad, ya que, una vez que SpaceX deambule por esos lares, podría conducir a que el magnate se convierta en el primer trillonario en el mundo.
Aquel 2002 no era tan prometedor como lo es ahora; después de 24 años, la empresa aeroespacial ya es de las más exitosas y su mérito es que es privada, pero también ha logrado ser algo gracias a varios acuerdos de colaboración con la NASA. Starlink es de sus logros más meritorios, llevar internet de calidad mediante una constelación de satélites.
SpaceX, entre el éxito y el fracaso, pero por fin estará en la bolsa
Los rumores eran claros: SpaceX se estaba preparando para este hito en su historia. Ya ha presentado sus cuentas y el sueño está cerca de materializarse. Es una de las operaciones más polémicas de la historia debido a que tiene pérdidas multimillonarias, además de lo polémico que suele ser Musk tanto con sus declaraciones y decisiones. De acuerdo con Bloomberg, el documento principal presentado indica que registraron ingresos por 18.700 millones de dólares en 2025. La tragedia principal es que pasaron de tener beneficios por 791 millones de 2024 a 4.940 en pérdidas.
Elon Musk podría recibir hasta 1.000 millones de acciones adicionales si logra cumplir sus promesas y algunos retos operativos de SpaceX. Y no es ningún secreto, la mayor fuente de ganancias y crecimiento ha sido Starlink. A pesar de que los lanzamientos aeroespaciales han resultado, hasta los servicios de IA, el internet satelital de alta velocidad les ha permitido tener éxito. De 2023 a 2025, han crecido muchísimo y las cifras no mienten; de 2,3 millones a 8,9 millones de suscriptores los avalan. El beneficio operativo de Starlink creció hasta 4.420 millones en 2025, registrando el doble que el año anterior. Todas estas cifras no son suficientes para poder cubrir sus principales operaciones relacionadas con los costos.

Una llegada a bolsa muy aterrizada; el segmento espacial de SpaceX no termina por despegar
El año pasado fue un retrato de lo que es SpaceX: ganaron 4.000 millones de dólares, pero registraron 657 millones en pérdidas. El problema es similar al que tienen las empresas de IA, no logran rentabilizar sus lanzamientos y servicios en el ramo aeroespacial. Confían en estrategias de economía a escala y una inyección empresarial para salir a flote, además de que el gobierno se vea interesado en poder invertir en el segmento.
SpaceX también se sostiene gracias a dos proyectos que pueden marcar el presente y futuro de la compañía. Starship es la apuesta para transportar carga y tripulación a la Luna y Marte; consideran reducir los costos de acceso al espacio, pero su desarrollo también implica costos altos. Quieren desplegar 100 GW de capacidad de cómputo en satélites solares. Esto la hace una compañía interesante y a la vez polémica. En unas semanas se estarán comentando los primeros efectos de esta salida a bolsa.