Los países europeos se mueven en el marco de la OTAN para proteger Groenlandia de las ambiciones expansionistas en el ártico del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que ha fijado su mirada en la isla más grande del mundo por cuestiones, según él argumenta, de "seguridad nacional". Para justificarse, Trump plantea la amenaza de que Rusia y China también tienen la mirada puesta en la isla, actualmente parte del estado danés, y afirma que "no permitiremos que Rusia o China ocupen Groenlandia, y eso es lo que pasará si no somos propietarios de ella". Con el liderazgo de Alemania y el Reino Unido, se están manteniendo conversaciones para configurar un despliegue militar conjunto en la isla ártica para contener a las grandes potencias mundiales y disuadirlas de su expansionismo ártico. 

Desde el ataque a Venezuela del pasado sábado 3 de enero, que acabó con el presidente Nicolás Maduro capturado y retenido en una prisión neoyorquina, el mandatario estadounidense ha puesto la vista en México o Cuba y, principalmente, Groenlandia, en su ambición de asegurarse la influencia total en el hemisferio occidental. Donald Trump decía el pasado viernes, en una atención a los medios antes de una reunión con ejecutivos de la industria petrolera, que "haremos algo en Groenlandia, les guste o no, porque si no lo hacemos, Rusia o China se apoderarán de Groenlandia". En el mismo sentido se expresaba el vicepresidente de los EE. UU., JD Vance, que responsabilizó a Europa en una entrevista con la cadena Fox de no ofrecer suficientes garantías de seguridad en el ártico. 

Aumentar la capacidad militar europea en el Ártico, especialmente en Groenlandia, es lo que plantean los principales líderes europeos para disuadir a Trump de pasar a la acción. Sin embargo, Trump ya ha sugerido que la oferta europea de más seguridad en Groenlandia puede no ser suficiente, ni siquiera ante las advertencias de Frederiksen de que una intervención militar sería el fin de la OTAN y del mundo tal como se ha conocido hasta ahora. Al ser preguntado directamente si el debate europeo para una misión conjunta de la Alianza en Groenlandia cambia su postura, respondió que "no", porque "hace falta más". Se trata de "adquirir" la isla, "no de alquilarla" ni de tenerla solo a corto plazo. "Ahora mismo podemos colocar muchos soldados allí si quiero", dijo en referencia a la base aérea estadounidense de Pituffik en Groenlandia. "Pero necesitas más que eso. Necesitas propiedad. Realmente necesitas tener el título" de la isla, recalcó.

El Reino Unido y Alemania lideran las discusiones

En los círculos de defensa europea las declaraciones de Trump sobre Groenlandia han pasado de ser tratadas como anécdotas a tomarse como una amenaza realista, lo que ha provocado conversaciones sobre un posible despliegue militar en Groenlandia. Según informa el británico The Telegraph, el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, preocupado por las acusaciones estadounidenses y la amenaza que China o Rusia en el ártico podrían suponer para la seguridad euroatlántica, ha comenzado a mantener conversaciones con aliados europeos, como Francia o Alemania, para un posible despliegue militar en Groenlandia.

Según indica el rotativo británico, altos mandos militares están elaborando planes preliminares para una posible misión aliada, que podría incluir tropas, barcos y aeronaves, con participación de varios países europeos. Las opciones que se estudian incluyen desde un despliegue permanente hasta ejercicios militares temporales, cooperación en inteligencia y desarrollo de capacidades, en operaciones que previsiblemente se harían bajo el paraguas de la OTAN. Por su parte, según indicaba Bloomberg este domingo, Alemania propondrá establecer una misión conjunta de la Alianza para vigilar y proteger los intereses de seguridad en la región. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, decía el lunes que "si en torno a Groenlandia o en el Ártico hay en estos momentos elementos y situaciones que pueden poner en riesgo la seguridad atlántica, estoy seguro de que todos lo podremos analizar y si se tiene que reforzar la seguridad se reforzaría". 

La UE defenderá Dinamarca

El comisario de Defensa de la Unión Europea, Andrius Kubilius, dijo el lunes que si los EE. UU. usaran la fuerza militar para tomar el control de Groenlandia, eso supondría el fin de la OTAN. En este sentido, ha indicado que, aunque no cree que una invasión estadounidense sea inminente, el artículo 42.7 del tratado de la Unión Europea obliga a los estados miembro a extender su ayuda en caso de que otro miembro sufra un ataque armado. "Dependerá mucho de Dinamarca, de cómo reaccionen, cuál sea su posición", indicaba el comisario. El artículo solo se ha invocado en una ocasión, cuando Francia pidió ayuda tras los atentados terroristas de 2015. En este sentido, Albares opina que ha llegado el momento de llevar adelante una mayor integración europea en defensa, un proyecto que implicaría pasos hacia un ejército conjunto y permanente con una misión, subrayaba, disuasoria.

Reunión EE. UU.-Dinamarca

El ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, ha confirmado este martes que mañana se reunirá con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, en Washington, para tratar el interés de la Casa Blanca en el territorio autónomo danés de Groenlandia, con JD Vance, el vicepresidente, como anfitrión. "El contexto de la reunión es que queremos tratar toda esta discusión en una sala, donde nos podamos mirar a los ojos, por eso no tengo más comentarios", se ha limitado a decir Rasmussen, que ha rechazado contestar más preguntas de los medios a la salida de una reunión de la comisión de Exteriores del parlamento de Dinamarca. 

En este sentido, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha dicho este martes que la presión de EE. UU. para apoderarse del territorio danés es "inaceptable" y ha vislumbrado que "lo más difícil está por venir". "No ha sido fácil hacer frente a una presión del todo inaceptable de nuestro aliado más estrecho desde tiempos inmemoriales. Pero muchas cosas apuntan a que lo más difícil todavía ha de venir", ha afirmado Frederiksen en rueda de prensa conjunta con el presidente autónomo groenlandés, Jens-Frederik Nielsen. Por su parte, Nielsen ha reiterado que Groenlandia "no está en venta". "El límite es que no se puede comprar Groenlandia. Estamos juntos en el reino con Dinamarca y siempre seremos parte de la alianza occidental. El futuro de Groenlandia lo decidirán los groenlandeses, tal como consta en el Estatuto de Autonomía. Con este mensaje viajamos mañana a los Estados Unidos", ha dicho Nielsen. Su consejera de Exteriores participará mañana en la reunión con Rubio en Washington.