La represión migratoria en Estados Unidos suma un nuevo episodio que ha vuelto a sacudir Minneapolis. Dos niños hermanos, de entre seis y once años, han sido detenidos junto con su madre en una operación del ICE, mientras un juez federal ha ordenado la liberación inmediata de Liam Conejo Ramos, de cinco años, y de su padre, cuya detención provocó un escándalo internacional. Los dos menores arrestados iban a la misma escuela que Liam. La detención se produjo cuando la madre se presentó ante el tribunal para una cita relacionada con su petición de asilo. Al quedar bajo custodia y no tener familiares cercanos en Minnesota, pidió que sus hijos fueran trasladados con ella. Los tres fueron enviados al mismo centro de detención de Texas donde ya se encontraba Liam.

La superintendenta del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, describió el impacto de la situación en declaraciones a los medios: “Fue horrible, desgarrador para todos nosotros. Esto es algo para lo que no estamos preparados ni entrenados. Siempre hemos dedicado nuestra carrera a proteger y educar a los niños”. Según Stenvik, los hermanos “estuvieron tranquilos, estoicos, hasta que cruzaron las puertas del edificio Whipple, y entonces el mayor empezó a enfadarse y con razón. Está en quinto curso y puedo garantizar que sabía lo que se les venía encima y tuvo miedo”.

Una detención que dio la vuelta al mundo

Estas nuevas detenciones se conocieron el mismo día que un juez federal del distrito oeste de Texas ordenaba la puesta en libertad de Liam y de su padre, Adrián Conejo Arias, arrestados el 20 de enero en Minneapolis cuando el progenitor recogía al niño en la escuela. El magistrado, Fred Biery, ya había dictaminado previamente que no podían ser deportados mientras se resolvía su solicitud de asilo, presentada siguiendo los canales legales. En su resolución, el juez fue especialmente duro con la actuación del gobierno estadounidense: “El caso tiene su origen en la búsqueda gubernamental, mal concebida y ejecutada de manera incompetente, de cumplir cuotas diarias de deportación, aparentemente incluso si eso implica traumatizar a niños”.

La detención de Liam dio la vuelta al mundo tras la difusión de imágenes del niño con un gorro azul y una mochila de Spider-Man, cogido por agentes de inmigración. Según testimonios vecinales, los agentes hicieron que el menor llamara a la puerta de casa como cebo para que salieran otros familiares. La madre del niño, Erica Ramos, relató así la escena: “No pude hacer nada, Liam me pedía repetidamente que no saliera porque estaba asustado, ya que me arrestarían a mí también”. Y añadió: “Llamaban a la puerta y Liam me repetía ‘mamá, no abras’. Estaba asustada”.