El gobierno francés se ha empezado a preparar para cortes eléctricos en enero, a causa de una insuficiencia de suministro que se debe a un cuello de botella con las nucleares. A finales de noviembre, 21 de los 56 reactores nucleares franceses no estaban en funcionamiento, porque estaban pendientes de trabajos de mantenimiento, y con problemas de corrosión. Los técnicos prevén que en diciembre reabran algunos reactores, pero por si acaso el ejecutivo francés lo quiere tener preparado y enviará una circular a los prefectos (equivalentes a un delegado del Gobierno) con las instrucciones.
En caso de que no haya otro remedio, los cortes serán rotatorios y de dos horas, dentro de los momentos de máximo consumo, entre las 8 y las 13 de la mañana, y entre las 18 y las 20 horas de la noche, y tendrán un carácter rotatorio anunciado con 3 días de antelación. Las áreas afectadas serán más pequeñas que un departamento e irán variando. Los ciudadanos lo podrán consultar por Internet, escribiendo su dirección. En total se calcula que habrá 6 millones de personas afectadas en cada corte, que afectaría en total al 60% de la población pero nunca todos al mismo tiempo. Hay que tener en cuenta que el Estado francés tiene 67,5 millones de habitantes.
Algunos servicios e infraestructuras críticas estarían protegidos (como hospitales, cuarteles de bomberos o de Gendarmería), y un 40% de la población estaría fuera de los cortes porque comparte las líneas eléctricas prioritarias con estas instalaciones. "No se tienen que considerar los cortes como una fatalidad", ha señalado hoy el director de RTE, la empresa pública gestora de la red, Xavier Piechaczyk. Ha reconocido que la situación se debe al paro de reactores nucleares franceses. "Estamos en esta situación porque el parque nuclear francés no funciona a plena capacidad", ha afirmado, y ha añadido que el consumo eléctrico de este invierno "dependerá de la meteorología". Varios reactores tienen previsto volver a entrar en funcionamiento las próximas semanas, pero el responsable de RTE ha reconocido que existe riesgo de tensión en el sistema "si este calendario no se cumple". Piechaczyk ha reconocido que este invierno Francia tendrá que importar mucha electricidad de Estados vecinos -Alemania, España, Italia y los tres países del Benelux, e incluso del Reino Unido- aunque "tradicionalmente ha sido un país exportador" gracias al sector nuclear.
El gobierno francés no quiere dar por evitables los cortes. "Lo hacemos todo para evitarlos, nos hemos preparado desde hace meses", ha asegurado la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, en declaraciones a la prensa durante la tarde. Según Borne, si los franceses hacen todavía más para disminuir el consumo eléctrico, los cortes programados no serán necesarios y habrá suficiente electricidad incluso en momentos críticos, como sería el caso de que se produjeran olas de frío. El consumo de electricidad ha bajado en los últimos meses un 6% con respecto a años anteriores a causa de las campañas del gobierno francés, pero también a que el otoño ha sido muy benévolo.
Todas estas medidas no afectarán a Córcega, porque está conectada energéticamente con Italia, y además tiene cierta producción propia. En cambio, la Catalunya Nord podria quedar afectada.
