El exministro del Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres, en su momento hombre de confianza del que fue líder venezolano Hugo Chávez, ha sido liberado después de cinco años en la prisión por cargos de conspiración contra el Gobierno venezolano y ha abandonado su país para dirigirse hacia España. Torres, quien también ejerció como cajefe de Inteligencia de Chávez, acabó distanciándose del actual mandatario, Nicolás Maduro, y acabó detenido en el 2018 en la ciudad de Caracas para|por el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) para planear "acciones criminales" contra el Gobierno de Nicolás Maduro.

Según ha hecho saber al periodista Vladimir Villegas en su cuenta de Twitter, Rodríguez Torres abandonó el país poco después de su liberación con destino a Madrid. "Me voy de mi tierra, con mucho dolor. Yo amo esta tierra en la cual nací y por la suelo he trabajado y luchado durante toda mi vida. Estoy seguro de que volveré a seguir trabajando, a seguir luchando, seguir construyendo, aseguró el militar, de 59 años, antes de trasladar su agradecimiento al expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero.

"Zapatero, durante tres años, batalló incansablemente hasta conseguir este éxito, por|para el cual estaré eternamente agradecido, por|para su gesto, su solidaridad y afecto", ha hecho saber Rodríguez Torres en declaraciones reproducidas en las redes sociales. Rodríguez Torres encabezó desde el Ministerio del Interior la represión de las protestas antigubernamentales de 2014, cuando los cuerpos de seguridad fueron acusados de haber cometido abusos como detenciones arbitrarias y torturas.

Rodríguez Torres se convirtió también en uno de los hombres de confianza de Maduro —que asume la presidencia en 2013, una vez muerto Hugo Chávez- y, como uno de los cuadros más destacados de los servicios de inteligencia, fue su ministro del Interior y de Justicia. Le tocó llevar|traer adelante la fuerte represión oficial de la primera jornada masiva de protestas populares en contra de Maduro, en 2014, bautizadas por la oposición como La Sortida –en medio de una grave crisis económica, de seguridad ciudadana y abastecimiento de bienes-, que produjo la muerte de decenas de personas, diversos de ellos estudiantes.

Rodríguez Torres, que estaba recluido en los calabozos de la Dirección de Contraespionaje Militar, en Caracas, partirá inmediatamente rumbo a España en calidad de exiliado. Trascendió a los medios que su salud se había deteriorado recientemente. En la intermediación con el Gobierno de Maduro para su liberación ha sido decisiva la gestión del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien mantiene unas relaciones fluidas con el Palau de Miraflores en Caracas.