Daniel Siad, señalado como uno de los supuestos captadores de víctimas sexuales vinculados al pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, ha sido encontrado muerto en las afueras de París, según ha informado este miércoles la prensa francesa. Siad, de 69 años, nació en Argelia, pero tenía la nacionalidad sueca y vivía en Colombes, en el departamento de los Altos del Sena. Su nombre había aparecido entre las acusaciones de violación surgidas después de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos desclasificara a principios de año los archivos del caso Epstein, que también lo situaban como presunto captador de víctimas en Barcelona.
Según publica Le Parisien, una parada cardíaca sería, por ahora, la principal hipótesis sobre la causa de la muerte de Siad. El cuerpo ha sido localizado por su compañera de piso, una mujer de 28 años, que lo ha encontrado tendido en el suelo en la cocina. A pesar de ello, la Justicia ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias del deceso. París había sido uno de los principales centros de operaciones de la red de explotación sexual de Epstein, que disponía de un apartamento de lujo en el número 22 de la avenida Foch. A raíz de esto, la Fiscalía francesa impulsó investigaciones sobre las posibles ramificaciones del caso en el país, tanto por presuntos delitos sexuales, en los que Siad estaría implicado, como por posibles irregularidades de carácter financiero.
"Barcelona es mucho más segura que París"
Los documentos desclasificados por la Casa Blanca mencionan el nombre de Daniel Siad miles de veces y lo sitúan como uno de los presuntos captadores de modelos para Epstein en todo el mundo. Él siempre rechazó estas acusaciones y se definía como "un padre de familia". Entre la documentación también aparece Barcelona como uno de los puntos de operaciones de la presunta red de tráfico de personas que Epstein habría tejido con su colaboración. En un mensaje enviado al financiero en junio de 2016, Siad escribía: "Todo va bien. Tengo diferentes modelos alojadas en mi piso de 35 m². Les he dado mi habitación y yo duermo en el sofá. Te enviaré algunas fotos". En otro mensaje, justificaba la actividad en la capital catalana asegurando que "es mucho más segura que París" y que "está llena de turistas por todas partes".
Epstein prometía a las jóvenes una carrera en el mundo de la moda y las atraía con regalos y promesas hasta generar una dependencia económica. Entre los mensajes hechos públicos figura una conversación con una mujer identificada como "C", a quien se ofrecía a pagarle un apartamento en Barcelona mientras le pedía que le enviara vídeos de contenido sexual. Incluso, cuando ella aseguró que se le había estropeado el teléfono, él le hizo llegar uno nuevo desde Nueva York. Los mismos archivos también recogen que Epstein buscaba mujeres de entre 21 y 25 años para ejercer de "asistentes", con un perfil que él mismo describía como "elegantes", con ambición y capaces de relacionarse con miembros de la aristocracia, tanto del ámbito empresarial como del político.
