Un juez federal de Nueva York ha ordenado publicar este miércoles una supuesta nota de suicidio manuscrita atribuida a Jeffrey Epstein, localizada por su antiguo compañero de celda en una novela gráfica. El documento, cuya autenticidad no ha sido verificada por medios norteamericanos, está fechado el 23 de julio de 2019, poco después de un primer intento fallido de suicidio de Epstein en la prisión. Escrita en una hoja amarilla de bloc de siete líneas, la nota comienza con la frase: “Me investigaron durante meses... ¡¡¡y no encontraron nada!!!”, y añade “así es como terminan unos cargos de hace 16 años”.  Acto seguido, se puede leer, en lo que parece una forma de despedida: “Es un privilegio poder elegir el momento de decir adiós. ¿Qué queréis que haga? ¿Ponerme a llorar?!!”. El texto se cierra con un mensaje escrito en mayúsculas y subrayado: “¡¡¡NO ES DIVERTIDO!!! ¡¡NO VALE LA PENA!!”.

La supuesta carta de suicidio manuscrita de Epstein
La supuesta carta de suicidio manuscrita de Epstein

Bajo secreto judicial desde 2019

El juez Kenneth M. Karas, del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, con sede en White Plains, ha desclasificado el documento a petición de The New York Times, sin que la fiscalía presentara oposición. La nota había permanecido bajo secreto judicial desde 2019 en el marco del caso de Nicholas Tartaglione, antiguo compañero de celda de Epstein, acusado de un cuádruple asesinato y condenado a cadena perpetua en 2023. Tartaglione encontró la nota escondida dentro de una novela gráfica después de localizar a Epstein inconsciente, con una sábana al cuello. Epstein sobrevivió a aquel primer intento, pero murió el 10 de agosto de 2019, a 66 años, en la misma prisión donde estaba recluido, el Centro Correccional Metropolitano del Bajo Manhattan, mientras esperaba un nuevo proceso legal por sus delitos sexuales, en un suicidio considerado oficialmente como tal a pesar de los graves errores de vigilancia detectados. El documento no aparecía ni en los informes previos del Departamento de Justicia ni tampoco en la otra nota de quejas localizada después de su muerte.

Solicitud periodística

The New York Times  pidió desclasificar la nota y otros documentos del caso de Nicholas Tartaglione, excompañero de celda de Epstein, dado que su contenido no era público a pesar de que se conocía la existencia de esta supuesta carta de suicidio. Pocas personas habían conocido la existencia de la nota hasta que Tartaglione —un ex agente de policía condenado a cadena perpetua por el asesinato de cuatro personashabló de ella en un pódcast el año pasado. Según explicó, encontró el documento dentro de un libro que había en la celda después de que Epstein fuera localizado, el 23 de julio de 2019, con una tira de sábana alrededor del cuello. Tartaglione, que en 2019 estaba encarcelado a la espera de juicio por el caso del cuádruple asesinato, había sido señalado por Epstein como la persona que presuntamente había intentado hacerle daño. Después de encontrar la nota, la entregó a sus abogados —según el relato de The New York Times— para defenderse de las acusaciones que lo vinculaban con la agresión a Epstein.

"Un fuerte interés público"

The New York Times pidió al juez Kenneth M. Karas que autorizara la publicación del documento, que hasta ahora había permanecido bloqueado en los tribunales y del cual no se conocía el contenido. La fiscalía de Manhattan reconoció que existía un “fuerte interés público” en torno a las circunstancias de la muerte de Epstein, especialmente después de que Tartaglione hablara públicamente de la existencia de la nota.  Esta misma semana, los fiscales federales apoyaron la petición ante el juez Karas y se mostraron favorables a hacer pública la supuesta nota de suicidio, argumentando que ya no había motivos para mantenerla bajo reserva. La nota, que había estado bajo secreto judicial desde 2019 para proteger el privilegio entre abogado y cliente durante el juicio de Tartaglione —condenado en 2023—, ya no justificaba mantenerse confidencial una vez que el caso había quedado resuelto. 

No ha podido ser validada y persisten las dudas

La nota, sin embargo, no ha podido ser verificada por los medios de comunicación estadounidenses porque la que podría haber sido la última carta de Epstein antes de su muerte no figuraba entre los millones de páginas y documentos judiciales que el Departamento de Justicia hizo públicos entre diciembre y enero. Medios como el propio NYT, la CNN o la Associated Press han informado sobre el contenido de la nota basándose en el expediente judicial, pero insisten en calificarla de “supuesta” porque acaba de ser desclasificada y aún no ha sido validada de manera independiente. Todo ello ha alimentado nuevas especulaciones alrededor del caso, a pesar de que no modifica la conclusión oficial de que Epstein se suicidó en 2019

La nota había permanecido bajo secreto desde 2019, guardada en la cámara acorazada de un tribunal federal. El Departamento de Justicia aseguró que no había tenido acceso, a pesar de haber revisado millones de documentos en sus últimas desclasificaciones, y tampoco aparece mencionada en informes previos sobre la muerte de Epstein, como el publicado en 2023 por la Oficina del Inspector General. Todavía persisten dudas sobre la autenticidad de la nota porque ha estado ausente en las investigaciones. La nota no aparece en las cronologías oficiales ni tampoco entre los 3,5 millones de páginas publicadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ), que excluyó documentación considerada irrelevante o protegida por privilegios legales, y Tartaglione no habló de ella públicamente hasta el mencionado pódcast emitido en 2025. La carta también se saltó la cadena de custodia, dado que Tartaglione asegura que la encontró en un libro, pero no hay certificación forense de su autoría.  

Antes de que se revelara esta nota, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, ya había comparecido ante el Congreso en el marco de una nueva ronda de citaciones a personalidades vinculadas con el magnate. Durante este mes también deberán responder preguntas de los representantes figuras como la exfiscal general Pam Bondi y los multimillonarios Leon Black y Bill Gates.