El Penedès ha hecho historia. Desde la vendimia de 2025, todos los vinos amparados por la denominación de origen son ecológicos. No es un gesto simbólico: es el resultado de años de trabajo y de una manera de entender la viña que va mucho más allá de la etiqueta. En este territorio, el respeto por el entorno no es nuevo. De hecho, aquí se elaboró uno de los primeros vinos ecológicos de todo el Estado. Ahora, sin embargo, el salto es colectivo y total: ningún herbicida de síntesis, ningún pesticida químico, una viticultura integrada con el paisaje y, cada vez más, con prácticas regenerativas que buscan devolver vida al suelo. En este contexto, el xarel·lo emerge como la gran variedad identitaria. Versátil, resistente y profundamente mediterráneo, es capaz de expresar desde vinos frescos y directos hasta elaboraciones complejas y de larga crianza. Pol Aluja nos recomienda tres referencias de una DO única en el mundo, con el xarel·lo como hilo conductor y estilos que van del más accesible al más estructurado.
El primero es Il·lògic, de Sumarroca. Procedente de viñedos de más de 40 años situados en el corazón del Penedès, es un xarel·lo que reivindica la variedad en estado puro. Aromáticamente, combina fruta blanca con toques cítricos y ligeras notas tropicales, mientras que en boca es fresco, afrutado y con un final amable. El trabajo con sus propias lías durante tres meses le aporta un volumen muy interesante. Es un vino que funciona solo, pero que gana sentido en la mesa, acompañando arroces, pescado blanco o marisco.
El segundo vino cambia completamente de registro. El Bosc Negre, de Albet i Noya, es un xarel·lo brisado, es decir, un blanco elaborado con maceración con las pieles. La viña está situada a 400 metros de altitud en las montañas de Ordal. Después de dos semanas de contacto con pieles y nueve meses de crianza en barrica, el resultado es un vino intenso, con aromas de piel de naranja, miel y hierbas mediterráneas. En boca es amplio, con volumen y un final ligeramente amargo que le da personalidad. Su tensión y su carácter lo hacen especialmente interesante para maridar platos que normalmente combinarías con vinos tintos. Atrévete a probarlo con quesos potentes o con carnes de cocciones largas.
Cierra la selección Can Rius d’Espiells, de Finca Espiells, un xarel·lo que pone el foco en el terruño. La finca Can Rius d’Espiells, situada en el término de Sant Sadurní d’Anoia, junto al límite con Gelida, goza de un entorno privilegiado con influencia de Montserrat. El vino fermenta y se cría en barricas de diferentes volúmenes y maderas, lo que le aporta complejidad sin perder frescura. Aromáticamente, destaca por las notas de fruta blanca madura, hierbas mediterráneas y unos tostados ligeros muy agradables. En boca es estructurado, con textura sedosa, acidez vibrante y un final largo con un toque salino y sutilmente ahumado.
Tres vinos, tres maneras de entender el xarel·lo y una misma realidad de fondo: un Penedès que redefine su futuro a partir de la ecología y la identidad. Y si algo demuestran estos vinos es que el camino no solo es coherente, sino también delicioso.