El mundo de los espumosos es mucho más complejo de lo que mucha gente se piensa. Durante años, el consumidor lo ha simplificado todo a una idea fácil: el champán es más fino, el cava es más económico y el resto son alternativas. Pero la realidad es muy diferente. En el Penedès conviven tres grandes sellos de espumosos elaborados con el método tradicional (la segunda fermentación es dentro de la botella y produce gas carbónico): Clàssic Penedès, Cava y Corpinnat, que a menudo generan dudas al consumidor. Para entenderlo rápido: los tres elaboran espumosos con segunda fermentación en botella, pero lo que cambia es sobre todo el reglamento de cada sello; el origen de la uva, la vendimia, la crianza mínima o quién puede elaborar el vino.

Tres sellos para entender las burbujas del Penedès

El Clàssic Penedès es el espumoso de la DO Penedès. Todos deben ser ecológicos y con una crianza mínima de 15 meses. Es un modelo muy vinculado al Penedès y con una clara apuesta por la agricultura ecológica, con variedades tradicionales como el xarel·lo, el macabeo o la parellada, pero también con otras variedades autorizadas. Corpinnat es una marca colectiva creada por diversas bodegas del Penedès para poner en valor los espumosos elaborados íntegramente en la propiedad, con uva ecológica, cosechada a mano y con crianzas largas (mínimo 18 meses, aunque la mayoría tienen crianzas muy superiores).

Viña de la bodega Colet. / Foto: Cedida

Y la DO Cava es la denominación histórica de los espumosos elaborados con método tradicional en el Estado. La crianza mínima es de 9 meses, aunque en categorías como Reserva, Gran Reserva o Paraje Calificado las crianzas son mucho más largas. Aunque se produce en diversas zonas, el Penedès concentra la gran mayoría de la producción.

Más allá del sello, lo que realmente importa es la bodega, el viñedo y el tiempo de crianza

Pero más allá del sello, lo que realmente importa es la bodega, el viñedo y el tiempo de crianza. Y los tres espumosos que os proponemos hoy son un buen ejemplo. Los tres provienen de viñedos propios de la bodega y son 100% ecológicos. El primero es el Gran Reserva Masia Segle XV de Rovellats, un cava con más de 100 meses de crianza. Es un espumoso muy complejo, con aromas de bollería, frutos secos y tostados, elegante y equilibrado. Es un espumoso muy gastronómico, ideal para comidas importantes. Un ejemplo de Cava de calidad suprema.

Cava de la bodega Rovellats. / Foto: Cedida

El segundo es el Colet Aniversari, un Clàssic Penedès elaborado con xarel·lo de viñas viejas y con 30 meses de crianza. Destacamos el Aniversari, pero todo lo que elabora esta bodega nos gusta. Este espumoso es fresco, seco y con muy buena acidez. Destaca por la fruta combinada con las notas de hinojo típicas de la variedad. Un Clàssic perfecto para empezar una comida y para romper el mito de que las burbujas son solo para postres. Y el tercero es el Huguet de Can Feixes, un Corpinnat con una larga crianza en botella que destaca por la finura de la burbuja, la acidez vibrante y la elegancia. Un espumoso serio, profundo y muy gastronómico, ideal para acompañar toda una comida.

Clàssic Penedès, Cava y Corpinnat son tres sellos que ayudan al consumidor a entender el origen, la crianza y la manera de elaborar cada espumoso

En definitiva, Clàssic Penedès, Cava y Corpinnat son tres sellos que ayudan al consumidor a entender el origen, la crianza y la manera de elaborar cada espumoso. Pero la calidad no la marca solo una etiqueta, sino la bodega, el viñedo, el tiempo... Por eso, elijas el sello que elijas, si escoges alguno de estos tres espumosos, difícilmente fallarás.