En esta segunda parte de la conversación con Pol seguimos hablando de algunos de nuestros imprescindibles dentro del mundo del vino. Después de compartir experiencias y anécdotas, llega el momento de responder preguntas que cualquier apasionado del vino se ha hecho alguna vez: ¿cuál es la bodega que más te ha marcado? ¿Qué restaurante recomendarías? ¿Qué libro no puede faltar en la biblioteca de un winelover? ¿Y qué región vitivinícola tienes todavía pendiente de descubrir?
Cuando me preguntan qué bodega me ha impresionado más al visitarla, Perelada me viene rápidamente a la mente. Sus instalaciones son espectaculares, y su diseño y arquitectura han situado al pueblo de Peralada y al Alt Empordà en el mapa mundial. La naturalidad y la cercanía de Delfí Sanahuja, director de enología del grupo, también son un gran punto a favor. Siempre recordaré el día que visité con él la finca Garbet: este anfiteatro frente al mar, en Colera, en pleno Cap de Creus, que representa como pocos la fuerza del paisaje ampurdanés. Pol, en cambio, se decanta por Mas Blanch i Jové, en La Pobla de Cérvoles, en Les Garrigues. Es una bodega que ha sabido ir mucho más allá de la elaboración de vinos y convertirse en un espacio donde conviven la viticultura, el arte y el paisaje. Su proyecto más emblemático es La Vinya dels Artistes, un recorrido entre los viñedos donde diferentes creadores han dejado obras integradas en la naturaleza. Pasear por allí es descubrir esculturas, instalaciones y rincones que dialogan con el paisaje y que cambian con las estaciones del año. Es un ejemplo de que una bodega puede ofrecer mucho más que una buena cata: puede contar una historia y emocionar.
A la hora de recomendar un restaurante, yo barro claramente hacia casa. Es Baluard, en Cadaqués, es un imprescindible. Además de una cocina excelente, creo que tiene la mejor carta de vinos del pueblo, y Aina marca la diferencia. Es una auténtica crack y una apasionada del mundo del vino, siempre buscando un momento para acercarse a la mesa y hacerte las mejores recomendaciones. Pol hace lo mismo que yo y nos habla de El Taller, situado en el barrio marinero del Serrallo de Tarragona. Su principal atractivo para él es su extraordinaria carta de vinos. Encontramos una selección muy cuidada, con una presencia destacada de los vinos de las denominaciones de origen de la demarcación de Tarragona, una apuesta que permite descubrir pequeños elaboradores y grandes referencias del territorio.
El momento álgido del rato compartido llega cuando, por primera vez, coincidimos en una respuesta. Nuestra zona pendiente de visitar
Durante la conversación también hablamos de libros. Mi admiración por Ferran Centelles hace que me decante por La botella 18. Es un ensayo que me ha gustado mucho porque explica el vino desde una perspectiva muy humana, combinando conocimiento, experiencias y una gran capacidad divulgativa. Pol, en cambio, nos propone una lectura diferente: El Celler, de Noah Gordon, una novela que demuestra que el vino también puede ser protagonista de una gran historia. El momento álgido del rato compartido llega cuando, por primera vez, coincidimos en una respuesta. Nuestra zona pendiente de visitar, la primera de la lista, es Napa Valley, situada en California, con un prestigio internacional espectacular. Tengo que confesar que, para mí, está prácticamente empatada con Borgoña y, aquí, Pol y yo volvemos a discrepar.
Cerramos esta sección con un tema que siempre está sobre la mesa: los maridajes. Una de mis combinaciones preferidas es el jamón ibérico con un buen Oloroso, un vino seco y oxidativo de Jerez. Me atrevo a catalanizarlo y os animo a maridar un buen jamón de bellota con vino rancio. Pol menciona una armonía para muchos desconocida, aunque es un clásico infalible: el vino tinto y el chocolate. Funciona especialmente bien cuando se escoge un chocolate negro con un alto porcentaje de cacao, ya que sus notas tostadas, especiadas y ligeramente amargas armonizan con la estructura y la intensidad de muchos vinos tintos. Como veis, la diversidad de opiniones en nuestro sector no es más que un enriquecimiento, una oportunidad de aprendizaje y de descubrimiento. Si os ha gustado esta sección, donde un enólogo del sur de Cataluña y una sumiller ampurdanesa se cuentan la vida, estad atentos porque ¡habrá más partes!