Unas 500 personas se han concentrado este viernes por la noche ante el consulado de Marruecos en Barcelona para protestar por la crisis migratoria en Ceuta, en la que este jueves entraron 50.000 migrantes, de los cuales casi todos han vuelto a Marruecos y al menos 57 han muerto en el intento de llegar a las costas de la ciudad autónoma española. La concentración, convocada por diversas entidades con el lema Defensa Catalunya, Defensa España, ha acabado sin grandes incidentes a destacar, a pesar de la tensión vivida por la presencia policial que blindaba el consulado. Allí delante, en la confluencia de la calle Àlaba con la calle Pujades, en el distrito de Sant Martí, los manifestantes han hecho saludos fascistas, han reprendido a los periodistas asistentes a la protesta, han coreado diversos cánticos, entre ellos "España 1 y no 51" y "Mohamed hijo de puta", y han pintado una pared con la frase "Pedro Sánchez hijo de puta" y "me cago en Alá".
Mossos se preparan para cargar. pic.twitter.com/oJf64eyuxY
— Eric (@requeteric) July 31, 2026
Manifestación ante la embajada de Marruecos en Madrid
En paralelo, se ha celebrado otra concentración ante la embajada de Marruecos en Madrid, esta con el lema Guerra al Invasor, donde los manifestantes han gritado "¡España cristiana y no musulmana!" y "¡Unidad nacional!", según la agencia AFP. Algunos llevaban una gran pancarta en la que se leía "Remigración", un término promovido en los últimos años por varios grupos de extrema derecha en Europa y que hace referencia al retorno forzado o incentivado de migrantes o personas de origen extranjero. Ante la embajada en Madrid también se han visto, según algunos medios, manifestantes que han hecho el saludo fascista y han apuntado contra el presidente español, Pedro Sánchez, a quien han acusado de "vender" España "a los musulmanes". En Madrid, la policía también ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad ante la embajada de Marruecos en España.
Tensión en Ceuta con la llegada de Sánchez
De momentos de tensión también se han vivido este viernes por la mañana en Ceuta con la llegada de Sánchez al día siguiente de la entrada masiva de personas por la frontera del Tarajal. Nada más bajar del helicóptero, el presidente español ha sido recibido con una sonora abucheada por parte de una cuarentena de ciudadanos que le han acusado de haber abandonado Ceuta y han gritado consignas contra Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, incluso algunos insultos personales y gritos homófobos contra el titular de Interior. Los momentos de más tensión se han producido entre varios manifestantes y agentes de la Policía Nacional, que han tenido que intervenir para facilitar la salida del convoy oficial del presidente. La situación también ha sido aprovechada por grupos vinculados a la extrema derecha, como Hazte Oír, que han explotado el malestar de una ciudad que se siente desbordada y que reclama una respuesta mucho más contundente del Estado.