Cuando hablamos de enoturismo en Catalunya, la DO Costers del Segre es una de las más desconocidas. Situada en la provincia de Lleida, su territorio es extenso y, por este motivo, está dividida en 7 subzonas. La más nombrada de todas ellas sea seguramente Raimat. Hoy os acercamos un poco más esta denominación, formada por un mosaico vinícola muy diferente entre sí, donde conviven estilos, paisajes y vinos muy diversos. En concreto, nos centramos en la zona de la Noguera y el Pallars, dos caras muy contrastadas y con los mejores embajadores del territorio.

Empezamos en la Noguera con un icono indiscutible: el Castell del Remei. Un espectacular conjunto presidido por un castillo majestuoso del siglo XIX, un santuario de estilo clasicista y los vestigios de una antigua colonia agrícola que cuentan buena parte de la historia vitivinícola de la zona. Comandada por el enólogo Tomàs Cusiné, hoy la bodega se rodea de viñedos, arboledas y lagos, con un entorno natural que invita a quedarse, y con un restaurante que convierte la visita en una experiencia completa. ¿Quién no conoce los vinos Oda Blanc o Gotim Bru?

Castell d’Encús es el proyecto que ha situado en el mapa esta comarca de los Pirineos. Junto a Tremp encontramos una bodega donde los vinos fermentan en lagares de piedra del siglo XII, tal como lo hacían los monjes hace casi mil años

Tomàs Cusiné en la viña. / Foto: Cervoles.com

Si subimos hacia el Pallars, el paisaje y los vinos cambian radicalmente. Castell d'Encús es el proyecto que ha situado en el mapa esta comarca de los Pirineos. Cerca de Tremp encontramos una bodega donde los vinos fermentan en lagares de piedra del siglo XII, tal y como lo hacían los monjes hace casi mil años. Los viñedos se reparten en parcelas muy diferentes, a mucha altitud, con suelos y orientaciones diversas, lo que se traduce en vinos con personalidades muy marcadas según el origen de cada parcela. Raül Bobet es el artífice: Ekam, Acusp, Taleia son algunos de sus vinos que, sí o sí, debéis probar.

Vinos de parcelas muy pequeñas, a menudo en pendientes pronunciadas y con altitudes elevadas. Vinos que explican el lugar de donde provienen, sin artificios

Raül Bobet. / Foto: Cupatges

El tercer proyecto que completa esta mirada en el Pallars es Terrer de Pallars, una bodega estrechamente vinculada a la recuperación del viñedo de montaña y con una manera de entender el vino muy arraigada al territorio. Al frente encontramos a Núria Bigorra, una de las voces más claras cuando habla del futuro del vino en el Pirineo. Vinos de parcelas muy pequeñas, a menudo en pendientes pronunciadas y con altitudes elevadas. Vinos que explican el lugar de donde proceden, sin artificios. Aquí el enoturismo no es masivo, es cercano, pausado y profundo, pensado para quien quiere entender qué significa hacer vino hoy en el Pallars y por qué esta zona puede jugar un papel clave en el futuro del vino catalán.

Núria Bigorra en la viña. / Foto: Cupatges - Terrer del Pallars

Id bien calzados porque pisaréis las viñas, y contactad con Núria, que os preparará una visita totalmente personalizada.