¿Se puede hacer un postre con menos ingredientes y con un resultado tan infalible? Difícilmente. La receta de hoy es ideal para hacer con niños, que gustará a grandes y pequeños. Pero estos rollitos tienen un problema muy grave: ¡no puedes parar de comerlos!
Por lo tanto, ¡ten cuidado!
¡Vamos allá!
- 1 placa de hojaldre
- 1 bote de crema de cacao (Nutella o Nocilla)
- 1 huevo para pintar
- Sal en escamas
- Azúcar en polvo
Puedes utilizar una placa de hojaldre redonda o rectangular sin problema.
Procura que la crema esté bien blanda y el hojaldre bien frío. Así la podrás extender mejor.
Con paciencia, distribuye bien la crema por toda la placa.
Seguidamente, enrolla la pasta sobre sí misma.
En este punto, puedes poner esta tira en el congelador un rato para poder cortarla mejor. En cualquier caso, procura que conserve la forma redonda.
Coloca los rollitos en una bandeja con papel de horno.
Ahora, tienes que batir un huevo.
Pinta los rollitos. No pasa nada si pintas la crema de cacao también.
No te olvides de poner unas escamas de sal por encima, que será el toque que hará de este bocado una maravilla en boca.
Hornea los rollitos a unos 180 grados hasta que estén dorados. Aproximadamente, unos 15-18 minutos.
¡Vigila que no se quemen!
Déjalos enfriar un poco.
Prepara un poco de azúcar glas para decorar.
Y cubre los rollitos con este polvo.
Y ya los puedes servir, con unas hojas de menta.
¡Buen provecho!