Marruecos está dispuesto a recibir a los menores marroquíes no acompañados que se encuentran en España. Rabat, sin embargo, pone una condición: que se eliminen los "obstáculos judiciales y administrativos" que, según las autoridades marroquíes, impiden actualmente agilizar su retorno. Así lo ha asegurado este jueves a EFE una fuente diplomática marroquí, que sostiene que el compromiso de Rabat es inequívoco y que existen instrucciones directas del rey Mohamed VI para trabajar en el retorno de estos niños y adolescentes a su país de origen. "Marruecos ha asumido compromisos muy claros sobre este asunto", afirma la fuente, que defiende que la identificación de los menores no es el principal impedimento para su retorno. El problema, según la versión de Rabat, se encuentra al otro lado de la frontera. "El obstáculo son las medidas administrativas y, a veces, judiciales en España", señala la misma fuente, que apunta directamente a las particularidades de la legislación española de protección de los menores.
El posicionamiento marroquí llega en plena crisis migratoria en Ceuta y cuando la situación de los menores no acompañados se ha convertido en uno de los problemas más urgentes para las administraciones. Tras la entrada masiva de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos, los recursos de acogida de la ciudad autónoma están ampliamente desbordados. La cuestión que queda abierta es hasta dónde se pueden simplificar estos retornos sin rebajar las garantías que la ley reserva a los menores.
Rabat rechaza que esté incumpliendo sus compromisos
El gobierno marroquí también quiere combatir la idea de que la falta de retornos sea consecuencia de su negativa a hacerse cargo de los menores. La fuente consultada por EFE critica que una parte de los medios de comunicación y de los actores políticos españoles haya tratado la cuestión "como si Marruecos hubiera incumplido un compromiso". Rabat rechaza esta interpretación y considera que el debate se utiliza con fines políticos. El mensaje es claro e intencionado: Marruecos asegura que está dispuesto a cooperar, pero considera que los procedimientos vigentes en España impiden que esta cooperación se traduzca en retornos con mayor rapidez. La fuente diplomática intenta desplazar hacia España la responsabilidad por el hecho de que estos retornos no se produzcan, rechaza que Marruecos incumpla sus compromisos y critica tanto a determinados actores políticos como a ONG españolas.
La fuente diplomática carga contra la posición de algunas de estas ONG, a las que atribuye una actitud favorable a la permanencia de los menores en los centros de acogida españoles. Esto, sostiene, contribuye a transmitir la imagen de que es Marruecos quien se niega a aceptarlos. "La realidad sobre el terreno es que Marruecos siempre ha estado abierto a esta cuestión", afirma. Rabat asegura que quiere seguir cumpliendo sus compromisos "siempre que se levanten las trabas judiciales y administrativas" que dificultan trabajar de manera fluida.
¿Cuáles son las "trabas" españolas?
La cuestión, sin embargo, es jurídicamente más compleja que una simple aceptación por parte del país de origen. La legislación española concede una protección específica a los menores extranjeros no acompañados y cualquier retorno debe estudiarse individualmente. España y Marruecos disponen desde 2007 de un acuerdo de cooperación en esta materia. El mecanismo prevé estudiar cada caso y determinar, entre otras cuestiones, si es posible la reunificación del menor con su familia en el país de origen.
La proximidad entre ambos países y el hecho de que algunos de los menores mantengan el contacto con sus familias después de llegar a España pueden facilitar sobre el papel una eventual reunificación. Pero la condición de menor obliga a las autoridades a aplicar garantías específicas y a tener en cuenta su interés superior antes de acordar una repatriación. Por ello, aquello que Marruecos califica de "trabas" administrativas o judiciales forma parte también del sistema de protección establecido por la legislación española.
El compromiso expresado ahora por Rabat, además, no es nuevo. La cuestión del retorno de los menores no acompañados ya figuraba en un comunicado conjunto de los ministerios del Interior de España y Marruecos de junio de 2021. El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, reiteró en 2024 que su país estaba dispuesto a acoger a los menores marroquíes no acompañados presentes en los países de la Unión Europea. Bourita ya señaló entonces las "lagunas" de las legislaciones y los procedimientos europeos como uno de los principales obstáculos y advirtió que estas dificultades podían acabar beneficiando a las redes de tráfico de personas.
Ceuta, desbordada por los menores
Las palabras de Rabat adquieren una dimensión especial después de la grave crisis vivida en Ceuta. La ciudad intenta recuperar la normalidad después de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos, muchas de las cuales intentaron llegar a territorio español nadando. Una de las principales preocupaciones es precisamente la situación de los niños y adolescentes que llegaron sin ningún adulto que se hiciera cargo. La Policía ha identificado a cientos, mientras que el gobierno de Ceuta asegura que está atendiendo a más de 1.600 menores, cuando por ley solo le corresponde acoger a 90. Las instalaciones disponibles han quedado ampliamente superadas y se han tenido que habilitar recursos extraordinarios. Entidades humanitarias han advertido, además, de la especial vulnerabilidad de las niñas y reclaman espacios diferenciados y profesionales especializados que permitan detectar posibles situaciones de tráfico, explotación o violencia.
La dimensión humana de la crisis también queda reflejada en el balance de víctimas. El Instituto de Medicina Legal de Ceuta había recibido este jueves 82 cuerpos de personas muertas en el mar cuando intentaban llegar a España. Los forenses habían practicado 80 autopsias y solo cuatro de las víctimas habían podido ser identificadas, mientras quedaban pendientes las autopsias de los dos últimos cadáveres localizados por la Guardia Civil.
La reubicación de los menores abre otro frente político
La saturación de los recursos de Ceuta ha obligado a plantear el traslado de menores a otros territorios, una cuestión que ha vuelto a provocar tensiones entre el Govern español y varias comunidades autónomas y partidos de la oposición. El Ejecutivo reclama corresponsabilidad en la acogida, mientras varias autonomías, especialmente aquellas que son gobernadas por el PP y Vox, argumentan que sus sistemas de protección ya se encuentran al límite. Canarias, Aragón, las Illes Balears o la Comunitat Valenciana han advertido en diferentes momentos de la presión que soportan sus recursos.
Catalunya se encuentra entre los territorios que todavía no han alcanzado el límite de capacidad, a pesar de que Junts rechaza participar en el reparto planteado. El Govern de Salvador Illa, en cambio, se ha puesto a disposición del Gobierno. "El Gobierno de España ya ha puesto en marcha las medidas oportunas para hacer frente a esta crisis humanitaria, y Catalunya le da apoyo, como no podía ser de otra manera", explicaron fuentes del Departament de Drets Socials a ElNacional.cat.
Sánchez, reunión telemática sobre Ceuta
El presidente del Govern, Pedro Sánchez, tiene previsto presidir este viernes una reunión telemática con varios ministros para analizar la evolución de la situación en Ceuta y las medidas adoptadas. Sánchez ha convocado esta reunión, en la que participará desde la residencia de La Mareta, en Lanzarote, para abordar el problema que se vive en la ciudad autónoma, una semana después de visitarla a raíz de la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos.
Mientras tanto, Ceuta continúa bajo una fuerte presión. Miles de migrantes permanecen todavía allí y las administraciones y las ONG mantienen dispositivos extraordinarios de atención. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, que este jueves se entrevistó con el rey Felipe VI en el palacio de Marivent, en Palma, ha advertido que la ciudad todavía “no ha vuelto a la normalidad" y que los recursos de acogida continúan extraordinariamente tensionados. A raíz de los vídeos aparecidos en las redes sociales que apuntarían a un nuevo movimiento migratorio el sábado 15 de agosto, Vivas considera que "hay que reforzar los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en todos los rincones de Ceuta" y asegura que "confía" en ellos para afrontar esta situación.