¿Quieres conquistar a tus invitados? ¡Con esta receta no fallarás!
El rodaballo es uno de los pescados más apreciados del mar. Su textura es firme y laminada, de carne blanca y de sabor intenso, y su piel tiene un punto gelatinoso que lo hace especialmente indicado para cocinarlo al pil pil.
En nuestro recetario encontrarás otras recetas como Rodaballo al horno con salsa balandra y el Ajo quemado de rodaballo.
¡Vamos!
- 1 rodaballo limpio y cortado en trozos
- 6-7 dientes de ajo laminados
- 3-4 cayenas picantes
- 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
- Picada de ajo y perejil
- Sal
Prepara todos los ingredientes. Calienta el horno a unos 180 grados.
Coloca el pescado en una bandeja de horno. Échale un chorro de aceite por encima.
Echa sal y pimienta.
Y unas cucharadas de picada de ajo y perejil. Déjalo hacer en el horno durante unos 25-30 minutos (para un rodaballo entre 1,5-2 kg).
Cuando falten 5 minutos para terminar de cocinar el pescado, echa medio vaso de aceite en una sartén.
Dora los ajos laminados junto con las cayenas.
Deja que coja buen color. Remueve de vez en cuando y vigila que no se queme.
Cuando tenga colorcito, apaga el fuego y retira el ajo.
Resérvalo sobre un papel absorbente. Así quedará bien crujiente.
Con todo, el pescado ya estará cocido.
Vierte el aceite de freír los ajos por encima del pescado, en especial, por encima de la piel.
Seguidamente, pasa todo el aceite del pescado a la sartén de freír el ajo de nuevo.
Con un colador pequeño, empieza a remover el aceite. Verás unas gotas pequeñas de la gelatina que suelta el rodaballo. Precisamente, esas gotas harán emulsionar el aceite. ¡Paciencia!
Ahora, vuelve a verter esta mezcla más emulsionada por encima del pescado.
Repite este proceso hasta tres o cuatro veces. En cada ciclo, conseguirás extraer más y más gelatina.
Con paciencia, conseguirás una salsa ligada con la que, finalmente, podrás napar el pescado.
Para terminar, decora con el ajo crujiente por encima ¡y a disfrutar!
¡Buen provecho!