“Ninguna compañía sobrevive 150 años sin innovar”. Esta ha sido la principal conclusión a la que han llegado Octavi Martí, director de operaciones de Damm; Laura Gil, Chief Digital and Data Officer de Damm; y Jofre Riera, director de patrocinios de Damm, en la mesa redonda “Damm: 150 años de innovación bien tirada”, celebrada hoy en el estand de Mobile World Capital Barcelona, en el marco del MWC Barcelona 2026 (Mobile World Congress Barcelona).
Una muestra de que la innovación ha sido un eje de crecimiento constante es que, solo en los últimos 10 años, la compañía presidida por Demetrio Carceller Arce ha invertido 618 millones de euros en instalaciones industriales, I+D y digitalización. En Damm, la innovación no se ha limitado a avances tecnológicos puntuales, sino que ha sido un elemento estructural que ha impulsado la transformación operativa, la evolución del producto y la digitalización de la compañía.
Octavi Martí ha expuesto que la transformación industrial ha sido uno de los pilares de transformación de la compañía desde sus orígenes como empresa uniproducto hasta convertirse en un grupo con 16 fábricas y 2 malterías. Así, ha incorporado de manera progresiva procesos automatizados, sistemas integrados de gestión y tecnologías de monitoreo avanzado que han permitido multiplicar su capacidad productiva y optimizar la eficiencia operativa.
“La dimensión industrial de Damm ha evolucionado de manera radical. Solo en los últimos 25 años hemos multiplicado nuestro tamaño por 15 hasta convertirnos en un grupo de bebidas diversificado en producto e internacional, con 3 centros de producción fuera de España. Cada avance ha tenido siempre un mismo objetivo: producir mejor, con más eficiencia y con el máximo respeto por la calidad”, ha detallado el director de operaciones de Damm. “La innovación en producto también ha sido una constante en nuestra historia. Un ejemplo emblemático es el lanzamiento de Daura el año 2006, después de colaborar con la Unidad del Gluten del CSIC para desarrollar una tecnología pionera capaz de medir el gluten en líquidos”.
Por su parte, Laura Gil ha explicado que la manera de innovar también ha evolucionado a lo largo de la historia. Más allá de la optimización operativa y de producto, la digitalización y la incorporación del dato como herramienta estratégica han transformado la toma de decisiones y la relación con clientes y consumidores. “En los últimos años hemos impulsado una transformación tecnológica que ha penetrado en toda la organización, pasando de llevar a cabo proyectos puntuales a consolidar una cultura basada en la integración de nuevas tecnologías y en el uso de datos. Esto nos permite anticipar tendencias, automatizar procesos y personalizar la experiencia del cliente. Una evolución que está dando un paso definitivo con el uso de la Inteligencia Artificial”.
La innovación también ha sido determinante en la construcción de marca y en el posicionamiento internacional de la compañía. A través de alianzas estratégicas en el ámbito deportivo, cultural y musical, Damm ha reforzado su vínculo con la sociedad y ha proyectado su identidad más allá de sus mercados tradicionales. “Los patrocinios han sido una herramienta clave de transformación reputacional”, ha destacado Jofre Riera. “Nos han permitido conectar con nuevas generaciones, consolidar nuestra presencia internacional y posicionarnos como una marca vinculada a grandes eventos que forman parte de la memoria colectiva, como el Mundial de fútbol de 1982, los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 o, más recientemente, la 37ª edición de la Copa América de vela”.
La mesa redonda ha concluido con una reflexión compartida sobre el futuro de la compañía. En el año de su 150º aniversario, Damm reivindica su modelo empresarial basado en el impulso constante de la innovación como garantía para continuar reforzando su posición de liderazgo y consolidar su expansión internacional. La compañía afronta el futuro integrando tecnología, excelencia industrial y fortaleza de marca como pilares de un crecimiento sostenible en un entorno global cada vez más exigente.