Si pensabas que todas las salsas eran complicadas, Karlos Arguiñano te demuestra que una salsa de cilantro fresca puede ser tu aliada en la cocina diaria y, además, lista en apenas 20 minutos. Esta receta combina sabores aromáticos y un toque elegante que funciona tanto con pescados como con carnes o incluso platos de pasta. Prepararla es más sencillo de lo que imaginas: solo necesitas ingredientes básicos como cebolleta, cilantro, perejil, mantequilla, vino blanco y un poco de agua, y el resultado es una salsa cremosa y con carácter, perfecta para elevar cualquier plato. Incluso si cocinas para amigos o para llevar en un tupper, esta salsa aporta un toque gourmet sin esfuerzo.

Salsa de cilantro fácil y versátil

Pocha media cebolleta con aceite de oliva virgen extra en una cazuela pequeña, removiendo suavemente hasta que quede translúcida y ligeramente dorada. Mientras tanto, deshoja el perejil y el cilantro; esto permitirá que la salsa tenga un aroma intenso sin amargar por las ramas. Una vez pochada la cebolleta, añade el vino blanco y un vaso de agua, junto con un taquito de mantequilla que aportará cremosidad y sabor profundo a la mezcla. Deja que la salsa hierva suavemente durante 10 a 12 minutos hasta que reduzca ligeramente.

Cilantro natural / Foto: Unsplash
Cilantro natural / Foto: Unsplash

Esta salsa se convertirá en tu recurso estrella para darle vida a cualquier receta sin complicaciones

Después, tritura la salsa hasta obtener una textura fina; si quieres un acabado más delicado, puedes colarla, aunque las hojitas de hierbas aportan un efecto visual muy apetecible. Esta salsa de cilantro es tan flexible que podrás usarla sobre una merluza a la plancha, un filete de carne a la parrilla o incluso sobre pasta recién cocida. Lo mejor es que Karlos Arguiñano nos recuerda que con ingredientes sencillos y pasos claros, puedes transformar un plato común en una experiencia gastronómica digna de restaurante.

Añadir esta salsa a tus recetas no solo realza el sabor, sino que también aporta un toque fresco y aromático que sorprenderá a cualquier comensal. Y lo mejor: en apenas 20 minutos tendrás un básico que puede convertirse en tu comodín culinario para cenas rápidas, comidas informales o incluso menús más elaborados.

 

 

Gracias a esta receta de Karlos Arguiñano, queda demostrado que con un poco de organización y las hierbas adecuadas, cualquier plato puede convertirse en una explosión de sabor. Además, el truco de pochar primero la cebolleta y añadir la mantequilla al final permite equilibrar los sabores sin perder la frescura del cilantro. Esta técnica también asegura que la salsa mantenga su color verde intenso y su aroma irresistible, convirtiéndola en la elección perfecta para quienes quieren cocinar rápido, saludable y con estilo.