En una ciudad como Barcelona, donde la oferta gastronómica no deja de crecer, hay restaurantes que resisten al paso del tiempo sin perder relevancia. Es el caso del Restaurante Shanghai, un clásico de la zona alta que ha sabido combinar tradición y evolución hasta convertirse en uno de los favoritos de perfiles conocidos como Laura Escanes. Un espacio donde la cocina china más auténtica se fusiona con producto local y mirada contemporánea. La historia del restaurante explica buena parte de su esencia. Fundado por la familia Kao, el proyecto nace del recorrido vital de Kao Tze Chien, que tras formarse en Asia llegó a Barcelona en los años 50.
El restaurante favorito de Laura Escanes
Desde entonces, el restaurante ha evolucionado sin perder su identidad, incorporando nuevas generaciones que han sabido mantener el equilibrio entre tradición e innovación. El resultado es una propuesta gastronómica donde la técnica asiática se adapta al producto mediterráneo con naturalidad.
Uno de los aspectos más llamativos del Shanghai es su capacidad para ofrecer una experiencia completa. Su menú degustación, que ronda los 76 euros, permite recorrer algunos de sus platos más representativos, mostrando esa fusión entre culturas que define al restaurante. No se trata solo de comer, sino de entender cómo dos tradiciones culinarias aparentemente distintas pueden convivir en un mismo plato.
La carta es amplia y variada, con especial protagonismo para clásicos reinterpretados. Desde dim sum como jiaozu o siu mai, hasta sopas tradicionales como la agripicante o la de wanton. También destacan platos de arroz y fideos, como los chow mien o los fideos de arroz Mifen, que mantienen la esencia de la cocina china tradicional con un toque actual.
En los platos principales es donde se percibe mejor esa evolución. El pato, preparado en distintas versiones como el Pekín o el a la naranja, convive con carnes como la ternera con bambú o el cerdo agridulce. A esto se suman opciones de marisco y pescado, donde el producto adquiere un papel protagonista. Es una cocina que respeta las bases, pero que no renuncia a introducir matices y adaptaciones.
El pato, preparado en distintas versiones como el Pekín o el a la naranja, convive con carnes como la ternera con bambú
Otro elemento clave es la sala. Con una carta de vinos que supera ampliamente las referencias habituales, el restaurante apuesta por una experiencia gastronómica cuidada en todos los detalles, donde el servicio y el entorno acompañan al plato. No es casualidad que, desde sus inicios, haya sido punto de encuentro de artistas, deportistas y amantes de la buena mesa.
El Restaurante Shanghai representa una forma de entender la restauración donde el tiempo, la tradición y la adaptación conviven. Un lugar donde figuras como Laura Escanes encuentran algo más que una comida: una experiencia que mezcla historia, técnica y producto en cada plato.