Los probióticos están de moda. Pero ¿qué tienen que ver los probióticos con el queso? Pues más de lo que parece. Los probióticos son bacterias vivas que pueden tener efectos muy favorables para nuestra salud y los prebióticos son su alimentación. Y el queso, pues, es una gran fiesta de microorganismos. Sin estos microorganismos tendríamos poca cosa más allá de la leche. Las bacterias transforman la leche en queso. Ellas crean la textura, el aroma y el sabor. Son verdaderas responsables de este milagro. Ahora bien, no todos los quesos son iguales.
Probióticos y queso
Para que un queso tenga muchos probióticos, debería estar hecho con leche cruda. Y además, no todos los quesos tienen la misma cantidad de probióticos. En quesos frescos o en quesos de pasta blanda suele haber más microbiota, suele haber más vida. Y en quesos azules interviene el hongo penicillium roqueforti, que también aporta mucha más variedad.
Los fermentados, y los quesos son parte de ellos, son muy buenos y está demostrado que son muy necesarios para nuestra alimentación
En cambio, en quesos curados como el mahón añejo, la vida ya se ha ido apagando y allí tenemos ya una conserva, estrictamente hablando. Aquí ya no hay tanta microbiota, pero lo que tenemos es mucho calcio, con lo cual también es un queso que es ultra saludable. ¿Y los prebióticos? Aquí es donde el queso no juega mucho. Los prebióticos suelen estar hechos de fibra y el queso no tiene mucha.
Así pues, lo que nos interesa del queso es la fermentación, ya sea porque todavía se está produciendo y, por lo tanto, nos estamos comiendo parte de estos probióticos, o porque ya ha pasado, y esto también nos ayuda mucho a obtener los nutrientes de esta misma leche. Así, la gran fiesta de la fermentación nos ayudará a nuestros probióticos, ya sea por activa, aportando más probiótico, o por pasiva, ayudándoles a llevarse estos nutrientes. Los fermentados, y los quesos son parte de ellos, son muy buenos y está demostrado que son muy necesarios para nuestra alimentación.
Más allá de las propiedades nutricionales, escoger quesos de proximidad es, además, una manera fabulosa de ayudar a los elaboradores del país
Una dieta equilibrada requiere probióticos, y los quesos, además de tenerlos, son un universo casi infinito de variedades, formas, colores y sabores. Por lo tanto, no solo son una opción saludable, sino que también son una opción deliciosa. Y más allá de las propiedades nutricionales, elegir quesos de proximidad es, además, una manera fabulosa de ayudar a los elaboradores del país. Claro que es fantástico conocer quesos de todas partes, pero los de casa también son muy buenos y con las mismas cualidades organolépticas y nutricionales que los más famosos y conocidos del extranjero.
