¿Pueden comer queso de leche cruda las embarazadas? Si han pasado por un embarazo, seguramente el médico les ha dicho que no deberían comer queso de leche cruda hasta que nazca la criatura. ¿Y eso por qué? Hoy hablamos sobre qué quesos pueden comer realmente las embarazadas, cuáles no y por qué.
¿Las embarazadas pueden comer quesos de leche cruda?
El queso de leche cruda podría tener patógenos que afectarían directamente al feto, por eso no se recomienda a las embarazadas. Esta misma recomendación también se le hace a gente con las inmunodeficiencias deprimidas. Entre estos bichos, el que da más miedo es la listeria. Si pasteurizamos el queso, la listeria se elimina. Lo mismo ocurre con otros patógenos.

Una embarazada podría comer queso de fondue si antes lo ha fundido bien
Pero, ¿y los quesos fundidos? Pues precisamente, si fundimos quesos en casa, los estamos pasando a temperaturas por encima de los setenta grados. Esto lo tenemos que hacer con cuidado, porque tenemos que estar seguros. Por ejemplo, una fondue son muchos minutos por encima de estos setenta grados, y eso querría decir que estamos pasteurizando los quesos, con lo cual una embarazada podría comer queso de fondue si antes lo ha fundido bien. Le pasa exactamente lo mismo a la raclette, que también, al venir en lonchas, se fundirá todo él y pasará durante más de treinta segundos estos setenta grados, que son los imprescindibles para poder decir que un queso ha sido pasteurizado.

¿Y la mozzarella? Tres cuartos de lo mismo. La pondremos en el horno, estará por encima de los ciento ochenta grados y se pasará más de estos treinta segundos que pedimos. Y de tal manera que una mozzarella también estará pasteurizada a pesar de que haya salido cruda de la tienda. Y de esta manera se reducirá al mínimo el riesgo de cualquier intoxicación.
Si no sabemos a ciencia cierta que aquello que queremos consumir es seguro, es mejor no consumirlo. Ante cualquier duda, hay que consultar a los expertos y tratar cada caso con sus particularidades
Sea como sea, es muy importante estar seguro de cómo se manipulan los alimentos en casa antes de consumirlos. Con el queso, pero también con la carne, el pescado o cualquier producto crudo que pueda comportar riesgo de intoxicación. Ante la duda, como con las setas, es mejor no comerlos. Si no sabemos a ciencia cierta que aquello que queremos consumir es seguro, es mejor no consumirlo. Si tenemos cualquier duda, hay que consultar a los expertos y tratar cada caso con sus particularidades. No obstante, también es muy útil conocer las recomendaciones generales para aprender a trabajar con los alimentos sin miedo y con la máxima seguridad posible. El saber es poder. El queso es un producto fantástico que puede disfrutar todo el mundo. Solo hay que saber cómo trabajarlo y comérselo de la manera más adecuada.