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La calabaza asada da al bizcocho una miga húmeda, un sabor suave y un color anaranjado que combina muy bien con la canela. Es una receta para preparar con calma, dejar enfriar y llevar a la mesa cuando llega el momento del postre o del café. La clave es incorporar un puré espeso, sin exceso de agua, para que el bizcocho quede tierno y se cueza de manera uniforme. Con ingredientes habituales, un bol y un molde puedes preparar un dulce de otoño que también te servirá para aprovechar un trozo de calabaza que tengas en la nevera.

Un postre hecho a medida para esta época del año

Los ingredientes y la preparación de la calabaza

Para hacer un bizcocho de unas ocho raciones necesitas 250 gramos de puré de calabaza asada, tres huevos, 150 gramos de azúcar, 100 mililitros de aceite de oliva suave, 220 gramos de harina de trigo, 12 gramos de impulsor químico, una cucharadita de canela y una pizca de sal. Si te gusta, añade ralladura de naranja. Prepara un molde redondo de 22 centímetros y papel de horno para cubrir la base.

Calabaza / Foto: Unsplash

Empieza asando unos 400 gramos de calabaza pelada y sin semillas, cortada en trozos. Ponla en una bandeja con papel de horno y cuécela a 180 grados hasta que esté tierna, aproximadamente entre treinta y cuarenta minutos, según el tamaño de los cortes. No es necesario añadir azúcar ni aceite. Cuando la puedas aplastar fácilmente con un tenedor, retírala y déjala templar antes de triturarla.

Pesa 250 gramos de este puré para la masa. Si observas líquido, déjalo escurrir en un colador fino: la textura debe ser espesa. Este paso evita incorporar una cantidad de agua que altere el resultado. Aprovecha el tiempo para forrar el molde y preparar el resto de los ingredientes. Mantén el horno a 175 grados, con calor arriba y abajo, sin ventilador.

Cómo preparar la masa y conseguir una miga tierna

Bate los huevos con el azúcar durante unos minutos, hasta que la mezcla sea más clara y haya aumentado de volumen. Añade el aceite poco a poco mientras continúas mezclando e incorpora el puré de calabaza templado. Si utilizas ralladura de naranja, ponla ahora. Mezcla la harina con el impulsor, la canela y la sal, tamízalo e incorpóralo al bol en dos o tres tandas.

Usa una espátula para integrar los ingredientes secos con movimientos suaves, solo hasta que desaparezca la harina. Vierte la masa en el molde, alisa la superficie y hornéala a media altura durante unos cuarenta o cincuenta minutos. Comprueba el punto pinchando el centro con una brocheta: debe salir sin masa cruda. Si se dora demasiado pronto, cúbrelo con papel de aluminio durante el tramo final.

Deja reposar el bizcocho unos diez minutos dentro del molde antes de desmoldarlo y pasarlo a una rejilla. Espera a que se enfríe antes de cortarlo para que la miga se asiente. Puedes servirlo tal como sale del horno o acabarlo con un poco de azúcar glas. La calabaza y la canela ya le ponen el sabor de otoño.