Abrir la nevera y dejar los huevos directamente en el espacio de la puerta es un gesto que se repite cada día en miles de casas. De hecho, muchas neveras vienen preparadas precisamente con una huevera en esta zona, hecho que da la sensación de que es el lugar correcto e ideal para guardar los huevos que acabamos de comprar. Pero pasa una cosa curiosa, ya que el compartimento pensado para poner los huevos acostumbra a ser, en realidad, uno de los peores lugares para conservarlos durante más tiempo. La confusión es fácil de entender. Si la nevera incorpora ese espacio específico, parece lógico utilizarlo. Pero los expertos en conservación de alimentos hace tiempo que explican que los huevos se mantienen mejor en una zona con temperatura estable y que la puerta es justamente el punto donde más cambios térmicos se producen a lo largo del día.

Los expertos demuestran que hay zonas mejores que otras para conservar los huevos en buen estado dentro de la nevera

El motivo por el cual la puerta de la nevera no es una buena idea

Cada vez que se abre la nevera, la puerta es la primera parte que recibe la entrada de aire más caliente del exterior. Esto genera pequeñas oscilaciones de temperatura que se repiten decenas de veces durante el día. Aunque estos cambios parezcan mínimos, pueden afectar la conservación de los huevos de manera más importante de lo que parece. La cáscara dispone de una capa protectora natural llamada cutícula, que ayuda a limitar la entrada de microorganismos y protege el contenido interior.

Huevos. Unsplash

Cuando los huevos pasan por variaciones constantes de temperatura, se puede generar condensación sobre la superficie. Estas pequeñas gotas de humedad crean un entorno menos favorable para la conservación y pueden facilitar que bacterias presentes en la cáscara encuentren más oportunidades para atravesar sus poros. Además, los huevos son más sensibles de lo que mucha gente piensa a los olores y a la humedad ambiental. Por eso el lugar donde se guardan acaba teniendo más importancia de lo que parece.

¿Dónde se deben guardar para que duren más tiempo?

La recomendación más habitual es colocar los huevos dentro de una de las baldas interiores de la nevera, preferiblemente en la parte central o superior, donde la temperatura acostumbra a ser más constante, normalmente entre los 2 °C y los 5 °C. También es recomendable mantenerlos dentro de su envase original de cartón. Esta caja ayuda a reducir la absorción de olores de otros alimentos y limita los cambios de humedad alrededor de la cáscara.

Otro detalle que a menudo pasa desapercibido es la posición. Guardar los huevos con la punta hacia abajo suele ayudar a conservar mejor la estructura interna, ya que la cámara de aire queda situada en la parte superior y la yema se mantiene más estable. Así pues, aquel gesto tan habitual de colocar los huevos en la puerta de la nevera quizás es cómodo, pero no es la mejor opción si lo que se busca es conservarlos en buenas condiciones durante más tiempo.